Especialista en accesibilidad universal advierte necesidad de formar profesionales sensibles hacia la dispacidad

Tan simple como hacer lo que es más obvio. Así define la arquitecta brasileña Rosalia Holzschuh la accesibilidad universal, una materia que, a su juicio, debiera ser parte de la formación de quienes son los responsables de diseñar y construir los espacios.

“Como arquitectos debiéramos pensar en todos. Si voy a poner un escalón, tengo que pensar si todas las personas, con distintas características y dificultades, podrán usarlo. Entonces, tiene que estar iluminado, bien señalizado, sino la persona necesitará ayuda. Hay que pensar que todas las personas deben tener la posibilidad de ir sola a cualquier sitio y para eso está la iluminación, la señalización u otro tipo de equipamiento”, afirma la experta en accesibilidad universal.

Ella fue una de las relatoras del Taller de accesibilidad: Diseño universal, un factor de inclusión realizado esta jornada en la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía (Faug).

Para la especialista es necesario que los profesionales sean sensibilizados en relación a la discapacidad durante su formación, algo por lo que –dice- pelea permanentemente en su país, porque no existe una asignatura en ese sentido.

“Tenemos que ser sensibles y siempre intentamos hacerlo, pero hay muchos que no. Si tenemos que poner una rampa en un edificio histórico, ‘que no se puede cambiar la estructura’, si es un edificio moderno, ‘que queda feo’. Pero no es así, depende del proyecto, del diseño; es hacer las cosas con sensibilidad y eso depende del arquitecto. Es hacer lo m ás obvio, que a veces es lo más difícil. Normalmente las personas que se preocupan son las que tienen un problema en casa, porque la madre quedó ciega o en silla de ruedas. Pero debieran tener la preocupación de hacerlo en todos los proyectos. Yo lo hago con mis alumnos”, expresó.

El taller se realizó en el marco del Primer Congreso Hispanoramericano de Baja Visión, que se lleva a cabo desde ayer en SurActivo, y en él participaron profesionales y estudiantes de las áreas de arquitectura, construcción civil, diseño y atención de la discapacidad, quienes se instruyeron sobre las necesidades de las personas con baja visión, las dificultades que viven día a día en su movilidad, riesgos que enfrentan en la búsqueda de si autonomía y las soluciones que debiera incorporar el urbanismo, el transporte y la arquitectura.

Las especialistas de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (Once), María Jesús Vicente y María Angeles Matey, quienes dieron cuenta de las principales patologías de la visión, explicando cuándo ellas se transforman en una discapacidad, cómo dificultan la autonomía de las personas y los apoyos que se requieren para facilitar su inclusión. También participó en el taller el ingeniero chileno Mauricio San Juan, quien expuso sobre diversos proyectos en desarrollo en el país y en cuyo diseño se ha considerado factores para facilitar la inclusión.

La coordinadora de la actividad, la terapeuta visual del Departamento de Tecnología Médica de la UdeC, Patricia Ramos, señaló que en este congreso, que se inserta en la conmemoración de los cien años de la UdeC, participan “especialistas latinoamericanos que llevan muchos años trabajando en el área y la idea fue juntarnos para fortalecer nuestro trabajo y compartir experiencias con profesionales de alto nivel”.

Este taller, agregó, surgió para llevar los temas de inclusión al área de la arquitectura y la construcción “y pensamos que la mejor fórmula era traerlos a la Facultad (la Faug) para motivarlos y para incentivarlos”, dijo a los asistentes.