Especialista compartió experiencias en la reducción de estigmas hacia personas con trastornos mentales

Una aproximación al trabajo del Programa Opening Minds, en relación a la estigmatización de la enfermedad mental, tuvieron académicos, profesionales y especialistas en el área en la conferencia impartida por la académica de la Escuela de Medicina Cummin de la Universidad de Calgary (Canadá), Stephanie Knaak, en su visita a la UdeC.

La académica es investigadora asociada de la Comisión Canadiense de Salud Mental, de la que depende el programa Opening Minds, y estuvo en la UdeC en el marco del proyecto Fondecyt Diseño, implementación y evaluación de una intervención para disminuir la estigmatización de los funcionarios de salud hacia personas con trastornos mentales severos.

A través de la iniciativa -que conduce la docente de Psiquiatría, Pamela Grandón- se creó el programa de capacitación “Igual-Mente”, orientado a disminuir el estigma y así mejorar el trato y la calidad de atención en el sistema de salud hacia la población diagnosticada con trastorno mental grave. Por eso el interés de conocer la experiencia canadiense.

Stephanie Knaak explicó que el estigma es una actitud social negativa que se traduce en la construcción de estereotipos, prejuicios y discriminación, en este caso, hacia personas con trastornos mentales severos y que las pueden marcar en muchos sentidos; tema del que la Comisión Canadiense de Salud Mental se hizo cargo hace poco más de una década.

Esto, contó, comenzó a partir de un informe de 2007 sobre problemas mentales en el país y donde el estigma era “especialmente grave”. Así nació Openign Minds con el foco puesto en cuatro grupos específicos a intervenir el lugar de trabajo, la juventud, los medios de comunicación y los prestadores de salud.

La especialista explicó que lo central de este trabajo es la educación y “lo que llamamos educación en contacto social”, instancias en las que las personas que sufren de las enfermedades pueden compartir sus experiencias y, de esa forma, romper poco a poco los estereotipos y prejuicios, como una forma de sanarse.

Asimismo, agregó, se basa en un enfoque local que responde a las particularidades propias de cada comunidad a intervenir.

Entre las cosas que destacó la académica es el hecho de que sea, justamente, en el área de la salud donde es más difícil atacar el estigma. “Ocurre que muchas veces normalizan esto y no se dan cuenta o no lo ven que tienen un comportamiento estigmatizante hacia sus pacientes”, comentó.

En la oportunidad, la Dra. Grandón, reflexionó sobre la gran responsabilidad social que les compete a quienes trabajan con enfermos mentales en la reducción de los prejuicios que los rodean.

Asimismo, planteó la necesidad de ver a estos pacientes más allá de su enfermedad, señalando que al igual que como ocurre con otras personas “compartimos penas, alegrías, rabias, sueños, porque compartimos el ser personas. Por eso tan importante y a la vez desafiante el trabajo en la reducción del estigma, porque nos devuelve a nuestra humanidad común (…)”.