Comisión de Género UdeC celebra avances logrados en este período

En sus dos sesiones de 2018, a poco más un año de su creación, la Comisión de Género de la Universidad de Concepción realizó un balance positivo de su trabajo, con sus tareas cumplidas.

La Coordinadora de la Comisión, Cecilia Pérez, señaló que con la elaboración del diagnóstico se concluyó la etapa de recolección de datos mediante la Encuesta de Género y Diversidad, y los focus group realizados en este período. Entre enero y marzo de este año se procesará esa información de manera de, al regreso de vacaciones, presentarlos públicamente.

Cecilia Pérez celebró además que en la sesión del 28 de diciembre pasado, que el Consejo Académico aprobara el Reglamento Orgánico de la Dirección de Equidad de Género y Diversidad, que permitirá poner en funcionamiento esta entidad dependiente de Rectoría. Queda pendiente, aún, el nombramiento de su director o directora y la elaboración de los protocolos respectivos.

Para Xeny Godoy, jefe de carrera de Educación Diferencial de Los Ángeles, y una de las integrantes de la Comisión de Género, el trabajo realizado durante este período ha sido “extraordinariamente motivador y enriquecedor. En mi caso he tenido que aprender y actualizarme sobre estas temáticas, lo que ha impactado en nuestras propias cátedras. El análisis de las diferentes materias en las reuniones de la comisión ha permeado a mi labor pedagógica”.

La Comisión de Género se gestó como parte de los acuerdos tomados entre las autoridades universitarias y los representantes estudiantiles, a partir de las movilizaciones, con la idea de avanzar en las agendas comunes. Se trata de una comisión técnica conformada por personas de distintos ámbitos disciplinarios y estudiantes de diversas organizaciones: está encabezada por la trabajadora social y Directora de Relaciones Institucionales, Cecilia Pérez y la componen las académicas María Teresa Aedo, del Programa de Estudios de la Mujer, Promeg; Ximena Gauché, Coordinadora del Grupo Interdisciplinario de Investigación en Derechos Humanos y Democracia; Xeny Godoy de Los Ángeles, junto a la Directora del programa Includec, Mariela Valverde y la trabajadora social de Asuntos Estudiantiles Campus Chillán, Tamara Mardones, además de los representantes de los estudiantes Mónica Sánchez, vicepresidenta de la FEC 2016; Paula Guerrero, de la Vocalía de Género 2016; Nicolás Dresdner, del grupo Estudiar y Criar; y Claudia Maldonado, secretaria académica y de bienestar estudiantil de la FEC 2017.

Esta última destacó que la Comisión supo abordar de buena manera un tema tan sensible y complejo como lo es el género. “Pese a las dificultades que supone el trabajo en una instancia triestamental como ésta, como integrantes de la Comisión siempre tuvimos claros los objetivos que perseguía nuestro trabajo (…) que hizo de la Comisión un espacio de confianza y de trabajo concreto. Por otra parte, a diferencia de otras comisiones en las que he trabajado, esta es la única que ha logrado cumplir que en todos los objetivos propuestos se avanzara más de lo que esperábamos”.

De similar manera opinó Nicolás Dresdner, señalando que éste ha sido uno de los pocos espacios surgido de movilizaciones estudiantiles y de negociaciones con las autoridades universitarias, que ha logrado tener un trabajo continuo y que ha generado transformaciones dentro de la Universidad. “Esto se ha manifestado en que se han cumplido varios objetivos de la comisión, los más relevantes han sido generar un diagnóstico a nivel universitario de la realidad de género y generar una institucionalidad universitaria en esta materia. Con esta experiencia me gustaría recalcar que muchas de las demandas que hemos levantado los estudiantes son por cuestiones justas y necesarias”, sostuvo.

Xeny Godoy destacó además que en el Campus Los Ángeles el trabajo de la Comisión ha sido muy bien recepcionado, y ha permitido visibilizar espacios de trabajo y desafíos en temáticas de equidad e inclusión. “Creo que la Comisión de Género ha permitido comprender el trabajo y compromiso que se ha tomado con respecto a esta temática, valorando esos términos. Los seminarios realizados en ambos campus, sobre todo el de Los Ángeles, resultaron siendo una experiencia que ha sensibilizado sobre la temática y la cual ha sido bien evaluada por la comunidad universitaria”.

Con respecto a la aprobación del reglamento de la Dirección de Equidad de Género y Diversidad, Cecilia Pérez señaló que se trata de “la cristalización de la decisión política de contar con una institucionalidad propia y especializada en las relaciones de género en los temas de formación y en el tratamiento de los conflictos que implica a veces en la convivencia”, destacando que esta es la primera universidad en Chile que decide un asunto como éste con la jerarquía que tiene. Por ello ha señalado que se trata de “un momento histórico para la UdeC”, ya que abre un montón de expectativas para una nueva forma de relacionarse.

En tanto, a juicio de Nicolás Dresdner, “la Dirección de Equidad de Género y Diversidad es un primer paso en políticas de género, que trae grandes desafíos a la Universidad: por un lado es el primer órgano de dirección con participación triestamental (consultiva) dentro de la Universidad (…) y, por otro lado, darle el rango de "Dirección" nos permite mostrar la importancia que tienen las problemáticas de género que vivimos actualmente al interior de la institución educativa, las cuales no son menores y es necesario tratarlas con urgencia”.

De igual manera, señala Claudia Maldonado, la creación de la Dirección “nos pone contentos y contentas, pero sobre todo nos invita a pensar en los nuevos desafíos que se vienen. Sin duda, es una orgánica orientada específicamente a la investigación, sanción y reparación ante casos de violencia de género, como también a la prevención y estudios de la misma materia, es una ganada importantísima para una problemática y una necesidad que hace tiempo reclamábamos como estudiantes”.

A juicio de ambos estudiantes, los desafíos pendientes al corto plazo, dicen relación con cumplir con la creación de un protocolo de acoso y violencia sexual, y un protocolo de madres y padres. Los desafíos a mediano y largo plazo, dijo Dresdner, son “una política de género transversal por parte de la Universidad de Concepción y otro desafío mucho más complejo que es cambiar la cultura patriarcal que actualmente se vive dentro de la Universidad”.

A ello, Maldonado agregó que “este año de funcionamiento nos enfrentó a la realidad con la que trabajamos y estudiamos diariamente en la Universidad, una en la que el desconocimiento y los perjuicios ante todo aquello que se relacione con el Género impera. Esto hace que queramos seguir avanzando, sobre todo en lo relativo a la orientación del conocimiento (…) Como Comisión apostamos por un cambio cultural que enfrentamos desde todos los espacios en los que nos desenvolvemos”.

Ximena Cortés