Club de Cultura Japonesa cerró semana de actividades con seminario sobre diplomacia pública

El Club de Cultura Japonesa, con el apoyo del Comité de Extensión de la Facultad de Humanidades y Arte, desarrolló la IV Jornada de Estudios Japoneses, en conmemoración de los 120 años de relaciones diplomáticas entre ambos países.

En el auditorio Universidad de Concepción se desarrolló la actividad de cierre de la Jornada, en la que tres invitados de la Universidad de Santiago abordaron diversas perspectivas de la cultura japonesa y cómo ese país ha hecho esfuerzos por exportarla.

La apertura estuvo a cargo del profesor del Departamento de Historia, Juan Eduardo Mendoza, quien señaló que la particularidad del Club de Cultura Japonesa “es que nació de los propios estudiantes, lo que nos ha permitido canalizar y organizar esta actividad. Gracias a ellos, tenemos la posibilidad de seguir aumentando los lazos entre los habitantes de Japón y Concepción por cuarto año consecutivo”.

En tanto, Karina Ramírez, vicepresidenta del Club, aseguró que “este año las celebraciones han sido especiales porque se conmemoran 120 años de amistad entre Chile y Japón. Todas nuestras actividades han sido apoyadas por la UdeC, el Instituto Chileno Japonés y la Embajada de Japón”.

La primera charla estuvo a cargo de Isabel Cabañas, licenciada en Historia y Magíster en Relaciones Internacionales de Ritsumeikan University en Kioto, Japón. Ella conversó con los presentes sobre diplomacia pública y la cultura pop japonesa, destacando cómo el Estado japonés ha fomentado las iniciativas que permiten la difusión de su cultura, como estrategia de poder.

La segunda conferencia fue la de Lennyset Toro y César Ross, quienes trabajan actualmente en un Fondecyt titulado “Chile-Japón, 1990-2007. De la Alianza Estratégica al Libre Comercio”.

Sobre su conferencia, Toro comentó que es interesante mirar el desarrollo de las industrias creativas que utilizan las grandes potencias. En este caso, estudió lo que se denomina economía naranja, que apunta a la creación de bienes y servicios culturales. “los japoneses se dieron cuenta que esta economía movía tanto o más dinero que la venta de automóviles y decidieron promoverla”. La discusión actual, explicó, está centrada en cómo Japón puede seguir a la cabeza de esta generación de cultura, cuando países como China y Corea del Sur están alcanzándolo.