Académico de Cs. Biológicas lidera proyecto que se acerca a conocer cómo el cerebro se vuelve adicto al alcohol

Con un estudio que demuestra que el alcohol altera proteínas de membrana involucradas con la regulación de la excitabilidad cerebral, el Dr. Luis Aguayo, académico de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Concepción, se ha adjudicado un proyecto RO1 financiado por National Institutes of Health (NIH), Estados Unidos.

El Dr. Aguayo y su equipo fueron los primeros en mostrar que la función del receptor de glicina, una proteína encontrada en neuronas cerebrales de mamíferos, era mejorado por concentraciones de etanol halladas durante una intoxicación. Posteriormente y motivando el reconocimiento del proyecto, junto a su grupo de investigación (Drs. Benjamín Forstera y Braulio Muñoz, Scarlet Gallegos, estudiante de doctorado y Rodrigo Viveros, biólogo), han descubierto que estos receptores se encuentran en regiones que forman la red que se conoce como parte de la recompensa cerebral.

El académico, quien pasó doce años recibiendo entrenamiento doctoral y postdoctoral en la Universidad de Maryland y en el NIH como Senior Staff Fellow, desarrolló el proyecto de investigación titulado “Mecanismos para la potenciación de receptores de glicina por etanol”, que examina los efectos del etanol sobre los receptores de Glicina (GlyRs), uno de los objetivos más sensibles para este fármaco.

Se cree que cada vez que se siente un placer, ya sea natural o no, se produce debido a que una de estas regiones se ha activado. Se toma el caso de las drogas que producen adicción, las cuales secuestran estas regiones, ya que producen una necesidad de activación por ellas mismas y no por estímulos normales.

“La adjudicación de estas formas de financiamiento es un reconocimiento significativo al trabajo de los científicos chilenos que insisten en que se encuentren los mecanismos para que aumenten los recursos dedicados a ciencia y desarrollo, especialmente cuando se están graduando en Chile un alto número de doctores que necesitan recursos para investigar. Además, muestra que la ciencia competitiva no solo se desarrolla en el centro del país, sino que también en los laboratorios de la Universidad de Concepción, posicionándolos como un centro de neurociencia con excelencia internacional”, destacó el Dr. Aguayo.

Este tipo de investigaciones pone a la neurociencia nacional en una posición destacada a nivel internacional en la búsqueda y diseño de ciencia básica y traslacional para la exploración de soluciones a la adiciones. Es así que el proyecto espera que, mediante la activación o inhibición de estos receptores, se pueda controlar el consumo de alcohol y quizá otras drogas que afectan a gran parte de individuos en todo el mundo.

Flavio Henríquez