Una librería universitaria para la comunidad

A diferencia de una biblioteca, disponer de una librería universitaria, que se constituya en un espacio de cultura y encuentro con libros, revistas y publicaciones diversas generadas por académicos de nuestra institución, donde la comunidad pueda adquirir a precios módicos el producto cultural generado por el espíritu creativo que estamos incentivando, es un compromiso ineludible adquirido. Frente a ello, somos nosotros –la comunidad de la Universidad de Concepción en su conjunto– los llamados a cumplir con este imperativo ético. Lo que nos mueve a esto no es un interés pecuniario, sino uno que tiene relación con algo mucho más trascendente y bello: el recrear espacios de cultura y encuentro con libros, revistas y publicaciones que constituyen nuestra herencia cultural.

Las regiones del Biobío y Ñuble necesitan más instancias culturales que conecten a la Universidad con la comunidad toda, y qué mejor que una librería, que en un ambiente moderno y acogedor, reúna la diversidad de publicaciones fruto de la intelectualidad creativa de nuestros académicos, que en numerosas ocasiones sólo quedan confinadas al interior de los departamentos y facultades. Esta librería debiera permitir que todo un público diverso se acerque a la Universidad a leer los textos y a adquirirlos, mas no con un fin comercial, sino que con un objetivo mucho más importante: vincularnos con el medio en que estamos insertos para entregar cultura a bajo costo a toda la comunidad.

La administración de la librería, así como la atención de la misma, debería ser también un espacio y oportunidad de trabajo para tantos de nuestros alumnos con vocación cultural y sentido de responsabilidad para con los demás, convirtiéndose en un modelo de desarrollo social y emprendimiento para nuestros estudiantes en necesidad.

Por otra parte, no sólo debe ser un espacio para universitarios, sino que estar abierta a todas y todos, y eventualmente complementarse con textos de distintas editoriales nacionales o extranjeras donde estén reflejadas las diversas manifestaciones de la cultura, arte, ciencia, filosofía, educación y todo aquello que represente el espíritu de nuestra casa de estudios.

Una librería así abre mundos, abre mentes, abre espacios de conversación y crea encuentros y diálogos sobre el saber en todas sus manifestaciones. Por ello es un deber hacernos cargo de esta obligación y qué mejor que nuestra Universidad de Concepción cree este espacio para las ciudades en que está inserta. La comunidad lo agradecerá y estaremos construyendo identidad cultural y pluralismo para nuestra gente, y encarnando en cada campus el lema por el desarrollo libre del espíritu.

Carlos Lorenzo González Correa y equipo de comunicaciones
www.gonzalezrectorudec.cl