Probidad y transparencia: ejes para una gestión universitaria confiable

En el análisis del funcionamiento de las instituciones públicas y privadas, sobre todo en la última década, se ha producido un debate de gran trascendencia en torno a la probidad y a la transparencia. Nuestro desafío es construir una administración cuyo sello sea la probidad, y el mecanismo para lograrlo sea la transparencia. Para ello, proponemos adscribir a los principios de la Ley sobre Acceso a la Información Pública (Ley 20.285), llamada Ley de Transparencia, lo cual implica construir una institucionalidad que dé garantías de eficiencia y honestidad, tanto en los procedimientos, como en la circulación de la información. Esto es central si se considera que, aun siendo una corporación de derecho privado, una parte importante de los recursos con los que la Universidad cuenta provienen del Estado, y esta proporción será mayor aún, si, como esperamos, se avanza en gratuidad y financiamiento basal. Tal situación nos deja la enorme responsabilidad de desarrollar procesos de modernización que otorguen garantías del buen uso de los recursos que el Estado provee para la educación de calidad de los jóvenes de nuestro país.

En concordancia con lo anterior, nos proponemos generar confianza en los procesos de gestión, es decir, queremos recuperar la confianza institucional, construyendo prácticas transparentes en los procesos, basadas en una información constante y adecuada acerca de los elementos que nutren las decisiones. Buscamos evitar las desconfianzas que se producen a causa de la duplicidad de funciones en la toma de decisiones o de la circulación de información que no proviene de los organismos pertinentes de la Universidad, y esperamos desarrollar una gestión que otorgue la certeza a la comunidad universitaria de contar con procedimientos institucionales claros, eficientes y accesibles, que resguarden el funcionamiento adecuado de la institución y sus miembros.

Para lograr estos objetivos, nuestra propuesta es volver a mirar las capacidades de los miembros de la comunidad. Nuestra Universidad cuenta con una amplia y reconocida capacidad de producir conocimientos en todas las áreas disciplinarias y aportar al desarrollo de nuestro país. Pensamos que son estas mismas capacidades las que pueden generar instancias permanentes de análisis de la gestión institucional y proveer de los insumos para la toma de decisiones. En concreto, crearemos un observatorio de gestión que supervise las acciones tendientes a dar garantías de probidad en todas las áreas de la gestión institucional. Ello porque nos interesa recobrar los principios a partir de los cuales se fundó nuestra Universidad, construida desde la comunidad, rescatando los valores de una ciudadanía activa y a la vez responsable del buen desarrollo de las metas trazadas.

Carlos Saavedra Rubilar
Equipo Rectoría UdeC 2018
http://rectoriaudec2018.cl/