Planta desalinizadora creada por UdeC ícono en el día del emprendimiento

A pocos meses del cierre del proyecto Innova Bío Bío, Desalinización de agua de mar mediante nanofiltración este fue una vez más motivo de ejemplo de innovación en la zona, esta vez en el marco del 74 aniversario de Corfo, que desde este año se une con el Día Nacional de la Innovación, ocasión en la cual el Director Regional de dicho organismo, Felipe Sánchez, destacó el trabajo realizado bajo la dirección del académico del departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Concepción, Rodrigo Bórquez.
El proyecto, emplazado en el sindicato de pescadores artesanales de Penco, fue una iniciativa gestada luego del terremoto y tsunami de 2010, mediante una convocatoria especial que financió innovaciones para la reconstrucción. Gracias a las capacidades de un equipo de investigación más amplio, Bórquez logró montar una planta piloto que genera agua potable a partir de agua de mar, mediante un proceso de filtración basado en nanopartículas, en que además se involucra energía renovable, basada en paneles solares fotovoltaicos, y un molino eólico.
Para entender por qué un proyecto con estas características es fundamental hay que conocer algunas cifras vitales, como por ejemplo que el 97,4% del agua en el planeta corresponde a aguas saladas de océano; mientras que el agua dulce se encuentra en un 2% de agua concentrada en ventisqueros y glaciales, un 0,58% en napas y un 0,03% en ríos lagos y lagunas. Lo anterior se une al progresivo aumento de la población mundial, a los problemas de alimentación y a los cambios del ciclo hidrológico, entregando así la sombría perspectiva de que para 2025 un tercio de la población mundial se verá enfrentada a los problemas de escasez de agua. En este escenario se inserta el propósito planteado por el proyecto, que tiene que ver con la obtención de agua para consumo humano y agua de riego rica en nutrientes, a partir de agua de mar.
Para montar la planta desalinizadora, contó Bórquez, se trabajó durante un año en los laboratorios de la UdeC realizando las pruebas con los filtros de nanopartículas, hasta que se obtuvo la retención de un 99,9% de las sales presentes en el agua de mar, cumpliendo con la normativa de sanidad. “Estos resultados a escala de laboratorio permitieron generar las bases experimentales para diseñar e implementar una unidad piloto demostrativa para producir alrededor de 30 metros cúbicos de agua bebible por día”, explicó.
En combinación con lo anterior fue posible la instalación de un molino eólico de 5 kw y paneles fotovoltaicos equivalentes a 1 kw, que en conjunto a baterías de ciclo profundo y un sistema de control, permiten generar alrededor del 20% de toda la energía requerida por la planta, “valor que puede llegar al 100% si se considera una mayor inversión para este propósito”, indicó el académico.
Bórquez señaló que los resultados en la unidad demostrativa han sido plenamente satisfactorios, pues es posible asegurar la calidad, inocuidad y viabilidad económica del agua generada. Además, análisis químicos complementarios a la norma chilena demostraron que la calidad del agua producida es alta, “ya que el proceso es capaz de retener todos los iones metálicos y moléculas orgánicas, que inclusive están presentes en grandes cantidades en algunos cuerpos de agua dulce y que pueden provocar enfermedades”, precisó.
A juicio del académico, en la medida que se incremente la escasez de agua potable, se hará imperativo el uso de tecnologías de conversión como la “osmosis inversa”, sin embargo este tipo de tratamiento traerá también impactos negativos, debido a sus altos costos, pues -particularmente en la zona norte del país- cada metro cúbico de agua supera los 3 dólares. En cambio, la tecnología de nanofiltración propuesta presenta costos de alrededor de 1 dólar por metro cúbico, “los cuales pueden reducirse a 0,25 dólares si se emplea la energía renovable para suministrar la energía necesaria”, explicó.
"Nuestro mayor interés -expresó Bórquez- es que el proceso de desalinización de agua de mar mediante filtración que se ha logrado y de construcción que se ha efectuado de forma local, pueda ser replicado en otras zonas costeras del país y de la misma forma que ahora estamos celebrando el éxito del proyecto, podamos sentirnos reconfortados en el futuro por haber encontrado una solución real a miles de nuestros compatriotas que no disponen del vital elemento”.