Universidad invistió a Edgardo Neira como Profesor Emérito

Coronando una trayectoria académica de más de treinta años, el docente del Departamento de Artes Plásticas y Doctor en Literaturas Hispánicas, Edgardo Neira, recibió la investidura de Profesor Emérito de la UdeC.

La ceremonia, encabezada por el Rector Sergio Lavanchy y el Secretario General, Rodolfo Walter, contó con la presencia de los vicerrectores Bernabé Rivas y Carlos González, docentes de Humanidades y Arte, alumnos y familiares del homenajeado.

Al inicio del acto, el Decano de Humanidades y Arte, Alejandro Bancalari, presentó una semblanza del Dr. Neira, en la que resaltó su labor formativa en diversas asignaturas impartidas para las carreras de Licenciatura y Pedagogía en Artes Plásticas, Bachillerato y Licenciatura en Artes Visuales, así como su calidad profesional como pintor y artista visual.

“Exposiciones, muestras y premios resaltan en su vida profesional. De esta manera, el Dr. Neira ha desarrollado una obra artística destacada y reconocida por jurados e instituciones idóneas; asunto que se refrenda en la obtención de múltiples reconocimientos y galardones nacionales, a lo que se suma la adquisición e inclusión de sus obras en colecciones privadas y centros culturales de prestigio, como los de: Concepción, Providencia, Las Condes y Talca”, señaló el Dr. Bancalari.

De los galardones recibidos por el artista, el decano destacó el Premio Municipal de Arte 2003, “antes de cumplir los 50 años, lo cual reafirmó su talento y la calidad de su obra”, el primer lugar en el Concurso Nacional de Pintura "Cámara de Diputados, Congreso Nacional" y en el Concurso Nacional "Ojo con el Cobre", de Codelco.

El decano Bancalari, también reflexionó sobre los significados históricos que se le han dado al término emérito (que en la antigua Roma nombraba al soldado licenciado, al veterano de guerra), señalando que “el profesor Neira es el fiel reflejo de este 'solado de las artes', benemérito, que recibe este honor y reconocimiento de su universidad ad portas de celebrar su centenario”.

Siguiendo el protocolo de la investidura, el Secretario General, Rodolfo Walter, leyó el decreto que confiere el título al académico, en el que se señalan sus méritos académicos y artísticos más relevantes. Luego, el Rector impuso la medalla con la efigie de Enrique Molina al Dr. Neira, quien recibió, además una copia del decreto y el diploma que acreditan su nombramiento, para finalmente, firmar el registro de Profesores Eméritos de la UdeC.

El arte en la cultura del fragmento

¿Vertical u horizontal? El arte en la cultura del fragmento, fue el título de la conferencia que el Dr. Edgardo Neira, impartió ya en su calidad de Profesor Emérito. En ella compartió una reflexión sobre el lugar y las formas que adquiere el arte en “una época compleja”, cruzada por paradigmas que, expresó, son radicalmente distintos a todo lo que haya vivido como cultura occidental.

En esta perspectiva y citando al filosofo francés, Edgar Morin, señaló que la “contemporaneidad intelectual” tiene como deber desarrollar el pensamiento complejo, explicando que, en la perspectiva del pensador, el concepto complejo alude a la idea de tejido. De esta modo, agregó que las formas de pensamiento debieran superar “el paradigma bipolar, dicotómico y maniqueo que rigió occidente hasta la modernidad”.

Con ejemplos locales de artistas locales, dio cuenta de las diversas formas, géneros y lenguajes que adopta el arte en estos nuevos contextos. Antes de su investidura, el académico afirmó sentirse honrado por un nombramiento que nunca imaginó recibir. “Es como pasar a ser parte de una piedra del campanil, es una sensación de pertenecer para siempre a esta institución que me acogió”, dijo el académico, quien reconoce una vinculación con la UdeC desde la infancia. “Era mi patio de juegos", afirmó.

Es en este espacio privilegiado en el que el artista se formó, para luego pasar a integrar -desde 1977- el cuerpo académico del Departamento de Artes Plásticas, dividiendo su tiempo entre la academia y la creación, pues pese a la complejidad que eso implica, “las horas docentes son absorbentes y restan tiempo a lo netamente artístico” -señaló-, “felizmente he podido hacer las dos cosas...además de la literatura”.

En un país, en el que -en su opinión- aún falta mucho en el desarrollo artístico, el académico considera que, como docente, es importante tener la posibilidad entregar “algo que tiene que ver con la vida espiritual” a los jóvenes que aún se atreven a estudiar arte.