La UdeC y los requerimientos de un mundo moderno

“La Universidad hay que concebirla como un pequeño microcosmos, una especie de república ideal, en donde sea posible alcanzar aquella constelación de valores espirituales centrados en la personalidad humana…” (Enrique Molina Garmendia 1871-1964).

La definición de universidad, como un “pequeño microcosmos” o “república ideal”, es una clara invitación a entender esta institución de una determinada manera y aporta claridad a quienes aspiramos a conducirla.

Existe un principio básico en la planificación (a lo cual me he dedicado por años en mi hacer profesional y académico) que indica que toda planificación se debe iniciar desde el punto objetivo alcanzado. Ya nadie planifica partiendo de cero, ignorando o deshaciendo el camino transitado, o llevando a la institución por caminos azarosos que sólo pondrían en riesgo el progreso logrado.

La máxima acreditación institucional alcanzada a fines del 2016, muestra el nivel de excelencia de nuestra UdeC. Junto a ello, el bono corporativo puesto en el Sistema Financiero, (que recién mejoró su clasificación de riesgo) marca el punto de partida para concebir la Universidad de los próximos años. La comunidad universitaria valora con seguridad el nivel en que su máxima autoridad deja la Institución. El prolongado aplauso (de pie) que se le brindó en la última Asamblea de Socios, da cuenta de ello.

Pero, quien lea estas reflexiones, coincidirá conmigo que los nuevos tiempos demandan cambios y ajustes, entendiendo que la dinámica universitaria obliga a replantear algunos aspectos que aseguren la mantención de los niveles alcanzados.

Sin duda, la labor docente requiere ajustes al momento de evaluar su desempeño; equiparando progresivamente la escala de remuneraciones en relación a otras universidades como la nuestra. También requiere reforzar la carrera funcionaria y agregar incentivos para que los altos puntajes de la PSU, opten a estudiar aquí. Estos y muchos otros aspectos demandan una especial atención.

Si volvemos a la idea del “pequeño microcosmos” o “república ideal”, podremos reconocer cuáles son los elementos que la componen:

En primer lugar estarán “las personas”, luego lo que “éstas hacen”, y finalmente, el lugar y condiciones en que desarrollan su quehacer.

Nuestra propuesta para la rectoría del próximo cuatrienio, se organiza precisamente a partir de estos tres pilares. Ello ha sido recogido en el documento “70 medidas para iniciar un sueño compartido”, el cual ha sido distribuido a la comunidad universitaria y que, además, se encuentra disponible en la página web www.utz.cl.

Hoy estamos frente a un nuevo proceso eleccionario en nuestra Universidad de Concepción, lo que nos impone una doble responsabilidad: Mirar el pasado, para inspirarnos en los lineamientos que definieron nuestros fundadores y mirar al futuro, con responsabilidad y altura de miras, adecuando nuestros esfuerzos a los requerimientos de un mundo moderno.

Ricardo Utz
Arquitecto
Candidato a Rector