Investigación realizada en la UdeC concluyó que aceite de semilla de pino ayuda a prevenir obesidad y diabetes

El último informe sobre realidad alimentaria en Latinoamérica de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) concluye que el 10% de la población infantil chilena es obesa, lo que nos posiciona como el segundo país de la región con este problema, tras México.

Un escenario preocupante que hace prever que niños y niñas serán adultos propensos a padecer diabetes y enfermedades cardiovasculares, patologías propias del síndrome metabólico que pueden ser prevenidas y controladas gracias a las propiedades presentes en el aceite de semillas de pino radiata cultivado en Chile.

Un proyecto I+D ejecutado por el Dr. en Ciencias Ambientales José Becerra, junto a profesionales de las facultades de Ciencias Naturales y Oceanográficas, de Farmacia y de la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT), concluyó que el aceite extraído de este árbol proporcionaba beneficios importantes a la salud como moderador del apetito y sensibilizador de la insulina.

La iniciativa se desarrolló durante cuatro años, periodo en que se extrajeron y analizaron muestras, se capacitó a funcionarios, se investigó el rendimiento del aceite y se realizaron ensayos en modelos de ratones obesos.

“Esto no es un fármaco, sino un alimento con propiedades farmacológicas, lo que se conoce comúnmente como un nutracéutico”, explicó Juan Pablo González, ingeniero de la UDT y uno de los coordinadores del inédito proyecto ejecutado gracias a recursos provenientes de Fondef, además de Laboratorios Pasteur, Forestal Mininco, Cidere Biobío y Surlat, que apoyaron la investigación.

El profesional detalló que las propiedades de este aceite radican en la presencia de ácido pinolénico y otros compuestos extraídos desde las semillas del cono del árbol.

El consumo de este aceite -agregó- incrementa en la sangre el contenido de las hormonas  CCK y GLP, que corresponden a inhibidores naturales del apetito (con un efecto de saciedad, no de rechazo) y, bajo ciertas composiciones, disminuye la resistencia a la insulina (efecto sensibilizador), lo que permitiría retrasar o prevenir la diabetes tipo 2.
De este modo, este producto se perfila como una alternativa eficaz contra el síndrome metabólico.

Del cono del árbol al aceite de mesa

Los laboratorios y plantas piloto de UDT-UdeC se han convertido en el centro de ejecución de esta experiencia pionera en Chile. En sus galpones se apilan los sacos de conos o piñas de los pinos provenientes de distintos puntos del sur de Chile, cuyo procesamiento comienza con el secado en hornos, a 50 grados Celsius.

“La idea es generar las condiciones para que las semillas del pino puedan ser extraídas con facilidad, limpiadas y prensadas con la finalidad de extraer el contenido que finalmente se convertirá en el aceite purificado”, señaló Juan Pablo González.

Este proceso ha permitido generar las primeras muestras en formato de aceite de mesa (similar al aceite vegetal) y cápsulas de gelatina con un gramo de aceite de pino. Se está a la espera de financiamiento para comenzar las pruebas clínicas en humanos para obtener las resoluciones sanitarias requeridas e iniciar una producción masiva.