Estudiantes movilizadas organizaron encuentro “Voces de Mujeres”

Un grupo de estudiantes de Pedagogía en Historia organizaron un encuentro de mujeres de distintas generaciones y disciplinas, para visibilizar sus roles y aportes al desarrollo de la Región del Bío Bío.

Después de las movilizaciones feministas, un grupo de estudiantes que participaron en ellas se quedaron con la inquietud de discutir el rol de las mujeres en diversos ámbitos de la cultura, la ciencia y la lucha por los derechos. De ahí nació la idea de organizar un seminario, llamado “Voces de Mujeres y sus aportes al conocimiento en la Región del Bío Bío”.

La jornada se dividió en cuatro temas: la historia en voces de mujeres; ser mujer y hacer ciencia; mujeres trabajadoras y su experiencia en organizaciones de la UdeC y memorias: la historia que no olvidamos. En ellos, dialogaron en formato de panel destacadas mujeres académicas, funcionarias y profesionales de la Universidad y del exterior, de distintos ámbitos de la sociedad. Entre ellas, Alejandra Brito Peña, docente del Departamento de Historia, Gina Inostroza Retamal, coordinadora de la red de Historiadoras Feministas e integrante del centro La Monche; Claudia Arrizaga, encargada del Archivo Fotográfico UdeC, Edia Marín P., de la Asociación de Secretarias y María Mardones Flores, ex docente de la UdeC.

Todas ellas dialogaron sobre las tareas que les ha tocado desarrollar en el ejercicio de sus trabajos, pero además, el hecho de que muchas veces sus contribuciones han sido invisibles.

Las organizadoras comentaron la importancia de rescatar estas historias, así como de darle un sentido de largo plazo a sus movilizaciones. Constanza Donoso, estudiante de tercer año de Pedagogía en Historia y una de las organizadoras, aseguró que “a partir de la movilización empezamos a crear espacios entre docentes y estudiantes y ahí es donde podemos visibilizar la necesidad de mostrar las instancias donde las mujeres han sido invisibles y crear este evento”. Su intención, es mostrar y “recuperar las experiencias que pueden darnos mujeres emblemáticas de la comunidad en los distintos temas”.

Mujeres en la academia

Entre las invitadas a exponer su historia estuvo María Mardones Flores, ex académica del Departamento de Historia y Geografía de la Universidad. Hoy está jubilada, y señaló sentirse muy sorprendida por la invitación debido a su retiro. “Creo que es una ocasión magnífica para poder conversar entre mujeres sobre cómo enfrentar esta nueva época”.

María Mardones entró a estudiar en 1965 a la Universidad de Concepción, primero Historia y Geografía y luego un postgrado en Geografía. Sus estudios básicos los hizo en una escuela rural, en Huellelhue y luego en el Liceo de Niñas de Valdivia. En 1982 se doctoró en Geografía, en Francia, en la Universidad de Toulouse-Le Mirail. De esa época, recordó que no había muchas mujeres en su área y que fue la primera en doctorarse en su Departamento. “En ese tiempo no se comentaba la poca presencia de mujeres. Cuando hay una tradición uno hace más las cosas por tradición que por convicción. En ese entonces había aires libertarios, pero era más por el tema de la justicia social”.

Para ella, la familia es importante a la hora de relatar su historia de éxito en la academia, que la ha llevado a ser reconocida con el Premio Regional de Medio Ambiente y el Premio Nacional de Geografía, otorgado por la Sociedad Chilena de Ciencias Geográficas, en 2007. Reconoce que su padre la educó para que fuera independiente, mientras que su madre era más conservadora.

Todas estas experiencias se tradujeron en su desempeño científico, en el que se destacó por ser autora de importantes estudios geomorfológicos de ríos y lagos del sur de Chile, entre otros. “Me encanta la docencia pero fui descubriendo que tenía que investigar para poder hacer mejor las clases. Estudié la geomorfología de la cuenca del Bío Bío y en proyectos para evaluar riesgos naturales en el área metropolitana de Concepción; trabajé de manera interdisciplinaria la cuenca del rio Laja, para evaluar el impacto que tenían las centrales hidroeléctricas y el uso agropecuario; trabajé todos los lagos litorales, siempre acompañada de un grupo de personas que trabajaron conmigo”. También estuvo en el sur, estudiando con el Eula en Aysén toda la cuenca del rio Aysén.

Por lo mismo, señaló, su idea es dialogar con las jóvenes para poder traspasar sus experiencias. “Más que contar las penas, quiero contar el cómo superar los obstáculos”.