El desafío de recuperar el sentido unitario de la UdeC

“Las universidades no las constituye el sólo conglomerado de escuelas profesionales, por muy completas que sean…, escuelas en que los jóvenes vayan a sólo vivir ciertas capacidades intelectuales y técnicas que les permitan ganarse la vida…” (Enrique Molina Garmendia 1871-1964).

Esta cita permite inferir la visión integral que nuestro rector vitalicio tenía de nuestra institución. La primera parte de la cita invita a preguntarnos: ¿No hemos derivado, acaso, en un conglomerado de unidades inconexas?

Ya es de consenso general que nuestra Universidad ha traspasado su sentido unitario, avanzando peligrosamente hacia unidades estanco. Todos sabemos que somos un verdadero “archipiélago de facultades”, en donde se incuban desigualdades y no se incentiva suficientemente la colaboración entre las diferentes áreas temáticas.

A nuestro juicio, el primer desafío colectivo que enfrenta nuestra Institución es recuperar su sentido unitario, como condición sine qua non para orientar el “quehacer” de la UdeC en la dirección que todos deseamos. Para ello, la participación real de la comunidad universitaria y el ejercicio de la transparencia en el hacer cotidiano, son factores determinantes que permitirían potenciar el compromiso y el sentido de pertenencia. En este marco, proponemos mejorar significativamente la comunicación interna, fomentando una participación informada y responsable. También proponemos establecer protocolos claros en el flujo interno de los recursos, de modo de disipar cualquier duda, que, por desconocimiento, tienda a acrecentarse. Todo ello, sin duda contribuirá a unirnos y no a distanciarnos que es el primer mensaje que encierran las palabras de don Enrique Molina.

La segunda parte de la cita que inspira estas líneas, se refiere al rol de los estudiantes: En efecto, creemos interpretar el pensamiento docente al señalar que cualquier curso que comparte un aula universitaria no es sólo un conjunto de estudiantes individuales en busca de herramientas para su ulterior sustento. Un curso es una gran oportunidad de crecimiento recíproco, en donde la interacción enriquece al conjunto y a la vez crea conocimiento, permitiendo la formación de líderes que influyan posteriormente en la sociedad.

Con el fin de favorecer esta oportunidad de crecimiento, planteamos crear la beca PSU para los altos puntajes que aspiren ingresar a la UdeC, así como crear incentivos para estudiantes con rendimiento académico destacado.

La acción visionaria de nuestros fundadores permitió la existencia de la Universidad que hoy vivimos. Nuestro compromiso es proyectar juntos el futuro de la UdeC para los próximos 100 años, reconociendo y valorando lo que hemos alcanzado. Pero, al mismo tiempo, asumimos que es imprescindible innovar y renovar para asegurar una Universidad más moderna, más dinámica y suficientemente preparada para los tiempos que se avecinan.

Ricardo Utz
Arquitecto
Candidato a Rector