Doctorado en Ingeniería Química obtuvo acreditación por seis años

Seis años de acreditación, el máximo plazo otorgado hasta ahora a programas del área, obtuvo el Doctorado en Ciencias de la Ingeniería mención Ingeniería Química, tras culminar un nuevo proceso de certificación.

La reacreditación confirma la calidad de este programa de más de tres décadas de trayectoria, cuya última certificación, también de seis años, se extendió hasta julio.

Para su Director, el académico de Ingeniería Química Romel Jiménez, la nueva acreditación del doctorado “permite la adecuada proyección de sus programas de estudio e investigación (…) y seguramente seguirá atrayendo a más y mejores alumnos de alto rendimiento académico”.

El desafío ahora, dijo el Dr. Jiménez, es continuar aportando “como lo ha hecho exitosamente desde hace más de 30 años, en el desarrollo de la ciencia aplicada al campo de la ingeniería química, mediante la formación de capital humano de alto nivel científico y competencias técnicas, capaces de impactar en el desarrollo local y nacional de la investigación básica, la innovación y la optimización tecnológica”.

El investigador explicó que el objetivo central de esta especialización es entregar herramientas y habilidades científico-técnicas para comprender y optimizar procesos operativos, así como diseñar nuevos procesos, sobre la base científica de los fenómenos involucrados.

“Adicionalmente, el dominio de los fundamentos que rigen las ciencias de la ingeniería permite a estos doctores adaptarse a los constantes y cada vez más rápidos cambios tecnológicos que se observan en todas las áreas de relevancia nacional e internacional, donde se centra la investigación de este programa (alimentos, biotecnología y bioingeniería; energía, catálisis y materiales; medio ambiente y productos forestales y termodinámica aplicada)”, señaló.

El académico Andrés Mejía -hasta hace poco director del programa, y como tal, responsable de conducir el proceso- señaló que este programa es uno de los doctorados más antiguos del país y pionero en ingeniería química, a la vez que destacó que “desde sus inicios hasta la fecha ha estado acreditado por las agencias correspondientes”.

Llegar a la nueva certificación supuso superar una serie de metas establecidas en la última acreditación, alcanzada en 2011. “Después de estos seis años logramos que la permanencia en el programa se redujera significativamente, aún no está en su nivel óptimo, y pasamos de tener 13 a 14 estudiantes permanentes a 20 alumnos y, aunque no es un gran número, es un salto importante. También duplicamos el número de graduados, pasando de 11 en 2009 a 25 en 2015”, comentó el Dr. Mejía.

Asimismo, y con el objetivo de lograr un acercamiento con el sector productivo, en el período se realizaron algunas tesis con la industria; mientras que en la meta de la internacionalización del programa, la matrícula de alumnos extranjeros llegó al 40% del total. En este aspecto, el académico subrayó los aportes del convenio de desempeño Redoc.

“Lo otro importante es que todos los estudiantes que, a la fecha, han defendido sus tesis o que son candidatos han realizado estadías en el extranjero”, indicó el académico, destacando, por otro lado, que tres profesores del programa han realizado pasantías de investigación en el exterior, lo que ha abierto las puertas a la co tutela de tesis con docentes de otros países.

El Dr. Mejía adelantó que los objetivos, a partir de esta nueva acreditación, son profundizar los avances en todas estas materias, junto con la renovación y reforzamiento del equipo académico -ya se concretaron dos nuevas contrataciones, este año- y el aumento de la productividad científica.