Desarrollo universitario y estabilidad funcionaria

El reconocimiento a la excelencia que simbolizan los siete años de acreditación otorgados a la Universidad de Concepción por la CNA es un acto de justicia por lo obrado, tanto a nivel nacional como internacional, en sus casi cien años de vida. Se sabía con certeza que somos una de las universidades más prestigiosas de Chile; mas es particularmente interesante constatar sistemáticamente también nuestro posicionamiento entre las principales universidades a nivel latinoamericano.

El prestigio alcanzado es fruto del esfuerzo colectivo de la comunidad universitaria, donde cada uno de los estamentos que la componen cumplió a cabalidad su función. Asimismo, la gestión financiera ha jugado un papel clave para sustentar este desarrollo permitiendo disponer de recursos permanentes para otorgar becas y beneficios a nuestros estudiantes, lo que ha contribuido a salvaguardar la función pública y social de la UdeC. Es por esto que miramos con optimismo el futuro, porque reconocemos que el sitial logrado permite proyectar nuestra Universidad como una institución moderna, pero que al mismo tiempo reivindica el valor tradicional del ser universitario. En efecto, es en instituciones selectas de educación superior como la nuestra donde Chile encuentra la realización del concepto pleno de universidad, herencia del más genuino pensamiento occidental. Es aquí donde el ser humano puede encontrar una formación ciudadana íntegra y como profesional competente, en un espacio privilegiado, bajo un clima de respeto y tolerancia que favorece la expresión sublime de la creatividad humana en las artes, las letras, la ciencia, la tecnología y el deporte.

¿Cuál es, entonces, la responsabilidad que debe asumir quien aspire a liderar la Universidad de Concepción para asegurar el sitial alcanzado y el futuro desarrollo institucional, sin que ello signifique caer en la tentación del voluntarismo y la sobreexigencia? La respuesta es simple: seguir confiando en las personas, en su diversidad y en su creatividad, brindando las condiciones para su mejor desempeño y acompañándoles en su desarrollo.

Proponemos seguir impulsando el crecimiento y progreso de nuestra Universidad, pero no a cualquier precio: las personas y la estabilidad laboral serán nuestra máxima preocupación. Acompañaremos las iniciativas generadas por los académicos y facilitaremos la creación de redes de colaboración internacional de jóvenes investigadoras e investigadores. Velaremos porque los procesos de evaluación reconozcan adecuadamente todo trabajo realizado y profundizaremos en las políticas de buen trato laboral y compatibilidad con la vida familiar.

Nos asiste la convicción de poder ofrecer una alternativa que garantice continuar por un camino de desarrollo institucional exitoso, pero que al mismo tiempo profundice la sensibilidad social y laboral para no descuidar el valor de cada persona vinculada a nuestra UdeC.

“Universidad, crisol en que se funden la cultura e innovación para un desarrollo social integral”.

Carlos Lorenzo González Correa y equipo de comunicaciones
www.gonzalezrectorudec.cl