Departamento de Astronomía se adjudicó proyecto Quimal-Conicyt para construcción de nuevas instalaciones

“Extendiendo las capacidades de desarrollo y pruebas del laboratorio Cepia a temperaturas criogénicas” se titula el proyecto ganador de un fondo Quimal-Conicyt, el cual se adjudicó un monto cercano a los 200 millones de pesos. La iniciativa es liderada por el Dr. Rodrigo Reeves, académico del Departamento de Astronomía de la Universidad de Concepción, y permitirá contar con el primer laboratorio de capacidades criogénicas en la zona, ampliando lo que actualmente es el Centro de Instrumentación Astronómica, Cepia.

La radioastronomía estudia los objetos en el espacio, tales como estrellas y galaxias, que emiten naturalmente ondas de radio. Los dispositivos que se utilizan para captar estas señales electromagnéticas débiles agregan ruido a éstas, lo que interfiere a la hora de captar señales u obtener información más clara. Sin embargo, esto logra minimizarse al bajar la temperatura física del componente, es decir, mientras más baja es la temperatura, menos ruido se le agrega a la señal.

“Para tener un laboratorio exitoso en radioastronomía es necesario testear los componentes en las condiciones que se van a ocupar en los telescopios y eso usualmente se trabaja a temperaturas criogénicas (a unos -250° C aproximadamente)”, explicó el Dr. Reeves.

Las nuevas instalaciones permitirán traer instrumentos para subir a los radio-telescopios del norte, y hacer mejoras y pruebas en Concepción, a diferencia de lo que ocurre hoy, dado que usualmente, los instrumentos llegan preparados desde el extranjero y pasan directo al observatorio a ser instalados. También será posible reparar instrumentos sin tener que depender de otros centros, formando así parte del desarrollo de herramientas de última tecnología de una manera más autónoma.

Este proyecto también será un aporte a interesados de otras disciplinas, ya que quienes necesiten utilizar la estación criogénica para probar sus dispositivos, tendrán el lugar adecuado y disponible para poder hacerlo.

“Actualmente en Chile, a excepción de Santiago, no hay instalaciones que permitan hacer estas pruebas criogénicas, todo lo que se ha realizado hasta el momento ha sido vía la generosa colaboración con la Universidad de Chile. Con esto nos ponemos al frente del desarrollo en radioastronomía en frecuencias milimétricas y submilimétricas, lo que significa que desde ahora se podrán realizar diseños y tests desde nuestras instalaciones en Concepción, lo que también es un tremendo desafío”, comentó el investigador.

El equipo del proyecto está conformado además por la Dra. Arti Rani y la ingeniera mecánica Lilian Mora, junto a un grupo de estudiantes de pre y post grado. Contempla un tiempo de ejecución de dos años, con lo que se espera esté terminado a fines de 2018. La primera etapa consiste en el diseño de la estación criogénica y de la nueva sala de compresores y bombas asociadas, seguido de su construcción y adquisición de implementos y dispositivos.

Marllory Fuentes