Astrónomo UdeC descubrió estrellas que pudieron llegar desde fuera de la Galaxia

El descubrimiento, realizado en la Universidad y contemplado en el observatorio norteamericano Apache Point, desafía los modelos de evolución química que explican la composición de las estrellas, siendo la primera vez que se detecta una señal de que estas estrellas extragalácticas pudieron haberse fusionado con las de la Vía Láctea.

El trabajo fue liderado por José Fernández, físico venezolano que está realizando su investigación postdoctoral en el Departamento de Astronomía, al que llegó atraído por el trabajo que se desarrolla en el área de cúmulos globulares.

En sus propias palabras, explicó que “lo que hemos detectado son los fósiles de posibles eventos de fusión de cúmulos globulares que vinieron de regiones muy remotas”. Esto fue, según explicó, fruto de la casualidad y como “encontrar una aguja dentro de un pajar. Lo que nos muestra este descubrimiento son señales de eventos de acreción (crecimiento de un cuerpo por agregación de otros menores), cuando la Galaxia se estaba formado en un tiempo temprano”.

En concreto, las estrellas encontradas tienen una alta concentración de Aluminio y Nitrógeno, además de bajas concentraciones de Magnesio y Carbono. “Estos patrones químicos son únicos y sin precedentes entre las estrellas de la Vía Láctea, planteando preguntas urgentes sobre su origen”, señala el artículo.

Este descubrimiento abre una nueva línea de trabajo, puesto que se hace necesario revisar los modelos con los que se determinan los patrones químicos de las estrellas. “Esta es la primera vez que detectamos esto, y estamos viendo patrones químicos que los modelos no son capaces de reproducir. Ahora, o algo nos falta en los modelos o nos falta agregar un ingrediente nuevo para entender estos patrones químicos que hemos encontrado”. Por lo mismo, el trabajo que sigue es refinar los modelos e intentar reproducir estas anomalías, explicó.

Este trabajo fue publicado por el Astrophysics Journal Letters, y también participan en colaboración el académico Douglas Geisler de la Universidad de Concepción, el investigador postdoctoral UdeC Baitian Tang, y académicos de universidades como la de Texas, Austin y el Instituto Astrofísico de Canarias, entre otros.