Académica recordó vínculos de Nicanor Parra con la UdeC

No sólo su investidura como Doctor Honoris Causa, en 1996, une al antipoeta Nicanor Parra (fallecido esta jornada) a la UdeC; son varias las formas en que -a juicio de la académica del Departamento de Español, María Nieves Alonso- nuestra casa de estudios valoró al autor del célebre texto "El hombre imaginario".

“La Universidad lo reconoció muy pronto (en su trayectoria), porque, de hecho, fue uno de los grandes actores de los encuentros de escritores de Gonzalo Rojas (en los 60s) y la Revista Atenea también siempre lo reconoció”, afirmó la profesora de literatura chilena y española, experta en poesía, quien ha dedicado varios trabajos a Parra, a partir de su tesis de grado.

También recordó las dos presentaciones al Premio Nobel impulsadas desde la UdeC, a la vez que señaló que, dentro de las escuelas de verano que condujo como Directora de Extensión, hubo un seminario en homenaje a Parra, “donde se pintaron graffitis y algunos de su Eco poemas y Chistes para desorientar a la policía/poesía”, y que el poeta estuvo en uno de esos encuentros presentando “un recital que fue multitudinario”, en el que “teníamos un encuentro gastronómico y donde él aparece en el Foro comiendo humitas”.

“Los recuerdos con Nicanor son siempre recuerdos muy positivos, muy literarios, muy humanos y muy cercanos, porque él es un personaje muy cercano (…) porque su obra apela mucho a la identidad chilena (…)”, afirmó.

La Dra. Alonso comentó que la partida de Parra -premio Reina Sofia (2001) y Cervantes (2011)- era algo “esperado y dentro de lo normal para los 103 años que tenía. Tuvo una vida muy intensa, muy buena; por lo tanto, queremos celebrar la vida de Nicanor más que lamentar su muerte”.

Al hablar del prolífica obra del Premio Nacional de Literatura (1969), la especialista comentó que fueron muchas las formas en que cultivó la literatura poética, a la vez que destacó sus trabajos críticos en torno a Hamlet y Rey Lear, de William Shakespeare.

Por otro lado, recordó que en sus inicios “escribió poemas tradicionales, al estilo lorquiano, que hace pedazos (...) después hace temas maravillosos como 'Hay un día feliz', que es uno de los grandes poemas en lengua castellana”.

Más tarde se hizo conocido por sus antipoemas, un concepto en el que, de acuerdo a la académica, está la idea de “hacer ingresar a la poesía todos los discursos posibles, o sea que la poesía no es un campo cerrado para la invención y para lo lírico, la belleza convencional, apolínea; sino que está abierta a todo tipo de discurso”. Así, dijo, Parra deconstruye la idea de la poesía tradicional y canónica.

“Después él mismo hace explosionar ese antipoema en diversas esquirlas, que son los artefactos, que es la disolución de los grandes discursos (…), después hace los eco poemas. También está el proyecto Cachureos, en el que hace entrar los grafitis y las frases hechas a la literatura”, agregó.

Otra forma de expresión que rescató la investigadora en la obra de Nicanor Parra son los discursos de sobre mesa que, dijo, el antipoeta convirtió en un subgénero y que, como explicó, está entre la prosa y la lírica. “(…) En Chile es muy habitual, es un estilo como del ‘curao’ después de una fiesta o de los discursos convencionales para agradecer un premio”.

Allí, señaló, hay una serie de detalles y alusiones a personajes que relativizan “lo que se considera bien dicho, adecuado o pertinente (para esas ocasiones)”.

También mencionó su trabajo con el discurso religioso, con la reescritura del Padre nuestro, el Yo pecador, el Agnus Dei, desde una perspectiva laica y dedicados a un Dios, “si está o no está, exista o no exista, porque su movimiento es el movimiento del ser humano, el si/no; porque la tendencia en occidente es a hacer paradigmas separados, del bueno o el malo, el inteligente o el tonto y lo que hace Nicanor es mostrarnos que los seres humanos nos movemos en el ‘entre’ (…)”.

Para María Nieves Alonso lo que distinguió a Nicanor Parra es una inteligencia superior, su gran creatividad, una competencia lingüística y estética enormes. “Sabía todos los entresijos del idioma, hablaba inglés maravillosamente y otros idiomas; una persona fina, cultísima, muy buen padre de familia y una persona tremendamente atractiva”, dijo.

“Es maravilloso que haya ocurrido este personaje, como maravilloso es que haya ocurrido Violeta Parra”, puntualizó.