Biblioteca abre exposición sobre su historia y primer director, Luis David Cruz Ocampo

Contando con apenas siete años de vida, la UdeC se abocó a la creación de una biblioteca de carácter público, proyecto que fue aprobado por el Consejo Universitario en junio de 1926 y al que el Directorio asignó un presupuesto de ocho mil 500 pesos.

Un mes más tarde, el recinto abría sus puertas en el inmueble que albergaba la administración general de la naciente casa de estudios, en calle San Martín con Aníbal Pinto, lugar que ocupó por cinco años.

A la cabeza de la nueva empresa universitaria quedó el entonces secretario general, el abogado Luis David Cruz Ocampo, parte del grupo fundador de la UdeC y más tarde diplomático, cuyo nombre recuerda la Biblioteca Central.

Tras permanecer por 40 años en la nueva casa de la administración universitaria, en calle Barros Arana 1068, en 1972 la Biblioteca se instaló en su actual edifico, que fue inaugurado en 1972 por el entonces presidente Salvador Allende.

En la celebración de los cien años de la universidad, la Biblioteca rescata su historia y la de Luis Cruz, su primer director, en una exposición inaugurada esta semana.

En el hall del principal lugar de consulta de la UdeC están dispuestos una serie de paneles dedicados a la evolución del recinto y a diversos aspectos de la vida de Cruz.

Karen Jara Maricic, directora de Bibliotecas UdeC, señaló que la exposición fue desarrollada a través de un proyecto Centenario por el equipo de la Unidad de Catalogación y que estará abierta hasta el 20 de diciembre.

La idea, dijo, es dar a conocer la evolución de la Biblioteca y el papel fundamental que tuvo Cruz Ocampo en su instalación y la formación de sus colecciones. “También muestra la vida de don Luis, los premios que obtuvo a lo largo de su carrera diplomática y las distintas áreas en que se desarrolló a lo largo de su vida”.

Por otro lado, agregó que se editó un video en el que se observa “de qué manera él pensó la biblioteca desde un inicio como una biblioteca pública universitaria hasta llegar a lo que somos hoy día”.

El recinto partió con “una colección muy pequeña, de donaciones de personas que fundaron la Biblioteca, muchos de ellos bibliófilos” y en la actualidad cuenta con más de 650 mil libros impresos y sobre 300 mil títulos en recursos electrónicas, incluidas las suscripciones a revistas, según informó Jara.

La jefa de la Unidad de Catalogación, Ema Rosas Mancilla, indicó que el propósito de la exposición fue “reivindicar la figura de Don Luis David Cruz Ocampo, para que los funcionarios y estudiantes supieran por qué este edificio lleva su nombre” y comentó que el proyecto, que partió en enero de este año, ha ido un interesante viaje por la historia de la Universidad.

“Esto ha sido como una cadena, porque para investigar sobre don Luis David, estuvimos revisando colecciones fundacionales de la Biblioteca y encontramos cuadernos manuscritos de él, de su época como diplomático en Rusia; escritos en francés en italiano y ruso (…) gran parte de la historia diplomática de Chile está en esos cuadernos. También encontramos archivadores y trabajamos con mucho material de la Sala Chile”, detalló.

Y dentro de esas indagaciones ocurrió el descubrimiento de las cartas de José de Martín y Ramón Freire, dado a conocer recientemente. “Todo esto fue a raíz de la investigación bibliográfica para documentar la exposición”, dijo.

Ema Rosas explicó que los lienzos situados en el hall son sólo referenciales, “con información gráfica, que es la más relevante, y referencias muy resumidas, porque el fuerte está en el sitio web –www.bibliocentenario.udec.cl- donde están los originales escaneados, material multimedia y documental”.

Una universidad visionaria
La apertura de la muestra contó con la presencia de autoridades universitarias, encabezadas por el Rector UdeC, Dr. Carlos Saavedra Rubilar, y personal de la repartición, oportunidad en que el vicerrector, Dr. Carlos von Plessing Rossel, destacó el carácter visionario de los fundadores, afirmando que “hoy en día no podríamos entender una universidad sin una biblioteca”.

Por otro lado, señaló que en esos tiempos no era tan fácil conseguir libros que, además, tenían un costo no menor, “entonces fue una gestión visionaria y hoy estamos celebrando un trabajo que continuaron los sucesivos directores y autoridades universitarias”.

Junto con felicitar el trabajo de la Biblioteca en la preparación de la muestra, el Dr. Von Plessing invitó a los universitarios y a la comunidad penquista “a revisar esta parte de la historia de la universidad, que también es la historia de la comunidad”.