Investigador de la UdeC visitó en terreno al Club de Investigación Escolar de la Escuela Colico Sur de Curanilahue

Más de un centenar de investigaciones postularon a los recursos que entregan los Clubes de Investigación Científica Escolar Explora Conicyt Bío Bío, siendo 30 los proyectos seleccionados, los que junto a recibir el dinero para concretar sus iniciativas, cuentan con la asesoría de un investigador experto.

Los clubes de investigación es una iniciativa nacional de fomento a la investigación científica escolar, que entrega apoyo académico y financiero para la realización de investigaciones en ciencias naturales, ciencias sociales o tecnología. En la región es ejecutado por el Proyecto Asociativo Regional (PAR) Explora Conicyt Bío Bío.

En ese marco, el Dr. Carlos González, reconocido investigador en el Laboratorio de Patogenicidad Bacteriana del Departamento de Microbiología, fue contactado por el equipo Explora para prestar asesoría científica al grupo de la Escuela Colico Sur de Curanilahue, para su investigación "Planta siete venas como jabón suavizante y desinfectante", liderado por la profesora Yudit Díaz.

La visita al Club por parte del Dr. González marca el compromiso y responsabilidad con que un gran número de investigadores e investigadoras asumen el desafío de asesorar y educar en ciencias, intentando asegurar con esto la calidad de las nuevas generaciones de científicos nacionales.

-¿Cómo describiría su primer acercamiento con el club de investigación?
Mi primer contacto con el Club de Investigación de la Escuela E-765, Colico Sur, Curanilahue, fue producto de una petición que me hiciera un miembro de Explora asociado al Centro Interactivo de Ciencias, Artes y Tecnologías (Cicat) de la Universidad de Concepción. Posterior a ello, el contacto directo con la profesora Yudit Díaz Contreras, responsable en el colegio, fue muy fluido y culminó con mi primera visita en terreno. Ahora prepararemos visita de los estudiantes del grupo a nuestros laboratorios en la Universidad.

-¿Y en el desarrollo de la reunión?
Nuestra vinculación con la difusión de las ciencias ha sido permanente. Personalmente me parece que es una obligación moral de todo universitario vincularse con la sociedad y acercar el conocimiento que cultiva a su entorno; necesitamos contribuir a hacer efectivo el acceso al conocimiento para la comunidad en que estamos insertos.

-¿Por qué surge en usted la necesidad de visitar el Club?
Me parece una instancia propicia para estimular en la juventud la curiosidad científica, desmitificando aquella creencia de que las ciencias son un terreno árido y vedado para la mayoría.

-¿Cuán necesario le parece que profesionales se involucren en actividades de este tipo y generen un acercamiento con investigadores escolares?
Me parece fundamental y estratégico. Es un cable a tierra para conocer la visión y realidad de la formación en Ciencias que se está desarrollando en los colegios; nos permite, como señalaba, llevar el mensaje del cultivo del saber científico y su trascendencia para el ser humano y, por cierto, lo más importante, estimular y ayudar a que nuestros niños y niñas descubran el talento que poseen.

-Existe un gran interés entre los pequeños investigadores por en actividades científicas, ¿qué cambios haría usted en la institucionalidad para mejorar esto?
No me sorprende el interés que despiertan las ciencias en los pequeños investigadoras e investigadores. He participado en otras instancias en el pasado, donde se trabajaba con estudiantes de los primeros ciclos de enseñanza, y siempre pude constatar lo que todos sabemos: que la curiosidad en inherente al ser humano y que sólo basta abrir los espacios para que se exprese como un talento.
Me parece que en conjunto todos quienes participamos en la formación de nuestras juventudes debiéramos incrementar iniciativas como estas, de forma sistemática, vinculando la formación en todos sus niveles; promover el acercamiento continuo de los actores del proceso educativo y hacer realidad lo que hemos declarado al decirnos partícipes de procesos de formación continua. Especial relevancia adquiere nuestra llegada a zonas más alejadas de los centros de educación superior.

-En relación al Ministerio de Ciencias, ¿cuál cree usted que es el principal desafío de esta institución?
Los desafíos del nuevo Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación son muchos y diversos. La cuestión es que se trata de un ministerio político. En mi opinión, la participación de actores científicos en las esferas políticas del ministerio –sea como organismo asesor formal o a través de la conformación de comisiones permanentes de apoyo a la gestión- es clave y mandatoria. No basta con una nueva agencia y superintendencia de Ciencia y Tecnología, estoy hablando de la participación de personas que lleven a las instancias de decisión y desarrollo del país la voz permanente de quienes hacen ciencia, tecnología e innovación. Más aún, la voz de las regiones; pues éstas viven una realidad distinta a quienes se desempeñan en la Región Metropolitana.

-¿La ciencia se ha abierto a la comunidad o le parece que aún está encerrada en el laboratorio?
Se está abriendo paso, pero aún falta mucho.

Comunicaciones Explora Bío Bío

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