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Los costarricenses Bryan Gómez y María Amalia Salazar, de 27 y 25 años respectivamente, decidieron continuar con estudios de postgrados en Latinoamérica y la Universidad de Concepción fue su primera opción. Él ingresó al doctorado en Ciencias Aplicadas, mención Ingeniería Matemática y su esposa optó por el magíster en Intervención Familiar.

Bryan Gómez es profesor interino de la carrera Enseñanza de la Matemática en la Universidad de Costa Rica y comentó por qué decidió continuar sus estudios de postgrado. “En la sede regional en la que trabajo está ocurriendo que hay un traspaso generacional, por lo que los más jóvenes tenemos que seguir especializándonos para ser académico titular del departamento. Además, en la sección que trabajo se va a crear una carrera de Modelación Matemática, que trata de ser una ciencia aplicada y justo coincide con la línea que imparte el doctorado al que ingresé”.

El nuevo doctorando destacó que tomó la decisión de venirse a Chile por la recomendación de un estudiante costarricense en el programa, Mario Álvarez, quien era compañero de trabajo en su país de origen. “A través de él conozco la experiencia, investigación y el área que abordan. De esa manera es muy funcional para mí, porque me gusta y para los fines que tiene la Universidad de Costa Rica es excelente. Por otro lado, el Dr. Gabriel Gatica fue a hacer una escuela de matemática en el 2012 y el 2014 el Dr. Rodolfo Rodríguez, entonces toda esta información me hizo tomar la decisión para desarrollarme académicamente en la UdeC”.

En tanto, María Amalia Salazar comentó que luego de casarse, estuvieron un año en Costa Rica para poder estabilizarse y escoger un lugar donde continuar estudios. “Chile fue la mejor opción por su nivel académico, idioma, situación”, agregó.
La joven costarricense es psicóloga y estudió Dirección de Empresas. En una primera instancia pensó que su primer año en Chile lo iba a dedicar a buscar un magíster que atendiera las necesidades que buscaba. Sin embargo, bastaron 15 días para que ella conociera el magíster en Intervención Social y lo encontrara adecuado, porque se ajustaba a las líneas de investigación que ella ejerció en su país natal.

“Me apasionan las ciencias sociales, entonces me sorprendí cuando encontré este programa. A destiempo corrí para pedir cartas de recomendación y otros trámites, todo valió la pena porque quedé aceptada. También me sentí cómoda con el magíster en Intervención Familiar, porque cuando estudié psicología mi práctica dirigida fue en intervención psicoterapéutica en parejas y trabajaba desde el enfoque sistémico. Cuando me di cuenta la línea de trabajo del postgrado dije ‘esto es para mí’”, señaló María Amalia.

Para poder estudiar, Bryan Gómez, tiene una beca a través de un proyecto de la Dirección de Postgrado, y el otro restante es con apoyo económico de la Universidad de Costa Rica. En tanto, María Amalia Salazar, utilizará ahorros personales para financiar su magíster.

Para finalizar, el matrimonio espera volver a su país y contribuir con los conocimientos adquiridos en la Universidad de Concepción. A Bryan lo esperan con contrato de trabajo, entonces señaló que es su responsabilidad retribuir el apoyo que le otorgaron para dedicarse totalmente a docencia e investigación.