Universidad de Concepción - CHILE
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LOS ARANCELES EN LA UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN


A LOS ESTUDIANTES, TRABAJADORES UNIVERSITARIOS Y A LA COMUNIDAD EN GENERAL:

La Universidad de Concepción es una de las tres principales Universidades del Consejo de Rectores, no sólo en cuanto a su tamaño, calidad y cantidad de estudiantes, sino también en lo que se refiere a las demás misiones fundamentales de toda Universidad, como la investigación y la vinculación con el medio, lo cual ha sido reconocido por organismos independientes, en rankings tanto a nivel nacional como internacional. Nuestra casa de estudios se destaca dentro de estas tres principales universidades por realizar sus actividades desde una región, y además porque dos tercios de su alumnado de pregrado, más de 15 mil jóvenes, proviene del 60% de más bajos ingresos del país. En otras palabras, somos una Universidad que posee una fuerte vocación de servicio público y que es un importante factor de movilidad social. Expresiones concretas de ello son que los aranceles se encuentran en su mayor parte en el promedio o bajo el promedio de los aranceles de las demás Universidades del Consejo de Rectores (CRUCH) y el que sea la Universidad que entrega mayor cantidad de becas y créditos a sus estudiantes, tanto con recursos propios como del Estado. En efecto, 16.694 estudiantes de pregrado, un 71%, reciben becas y crédito solidario que les permiten cursar sus estudios sin tener que desembolsar recurso alguno por concepto de pago de arancel. Otros 1.931 reciben crédito con aval estatal, que les permite cubrir el 100% del arancel anual de su carrera, y aproximadamente 1.200 estudiantes más financian al menos una parte del arancel con este mismo crédito. En síntesis, solamente 4.452 estudiantes, esto es aproximadamente un 19% de todos los alumnos de pregrado, los que pertenecen en su mayoría a los dos quintiles de más altos ingresos, pagan el total del arancel en forma directa. De las restantes ayudas de que disponen los estudiantes, las más significativas son las becas de alimentación, que entre las aportadas por el Estado y la Universidad benefician a 12.421 jóvenes de menores recursos con almuerzo diario durante todo el período de actividades académicas.

Es por lo anterior que, ante la proliferación masiva de información sesgada y difusa relacionada con los valores y reajustes de los aranceles, nos vemos obligados a aclarar a toda la comunidad lo siguiente:

Desde el año 2009, en que se firmó un acuerdo con la FEC, los aranceles cobrados por la Universidad de Concepción no han experimentado alzas reales por sobre el IPC. Además, desde esa fecha, todos los estudiantes de pregrado, sin distinción alguna, reciben, de parte de la Universidad, una beca equivalente al 30% de la cuota básica de matrícula. No es por tanto efectivo, como señala un volante que ha circulado profusamente y que lleva logotipo de la FEC, que los aranceles de la Universidad suben un promedio de 7 a 8% cada año. Esta información, además de no ajustarse a la realidad, no resiste ningún análisis serio, y sin duda confunde y genera un conflicto sobre bases absolutamente ficticias. Los datos sobre aumento real de aranceles 2007-2012, período dentro del cual ha ingresado el 90% de las cohortes que actualmente estudian en la Universidad, demuestran que el reajuste no ha superado el 4,5% real en total en los 6 años. (REAJUSTE ARANCELES 2007-2012)

Como resultado de una política que viene desde la década de los años 90, la Universidad de Concepción tiene aranceles que están en el promedio o bajo el promedio de las Universidades del CRUCH. Aún más, incluso en carreras de alta demanda, como Nutrición y Dietética, Geología y en las Licenciaturas científicas, nuestros aranceles están entre los más bajos de las 25 universidades del CRUCH. En general, con muy pocas excepciones, los aranceles de las restantes carreras están dentro del 50% inferior de los de carreras comparables. Más aún, si se promedia el arancel más alto y el más bajo de estas 25 Universidades, los aranceles que la Universidad tiene en las carreras más demandadas son, con pocas excepciones, más bajos que este promedio. En las carreras de Educación los aranceles están, en general, entre los más bajos de todas las Universidades. (Aranceles por Carrera 2012)

Tan sólo mantener esta situación representa, sin lugar a dudas, una dificultad y un desafío en lo económico, ya que las actividades que la institución realiza necesariamente deben estar equilibradas financieramente. Por otra parte, el nivel de excelencia con que se desarrolla la docencia tiene un alto costo, entre otros motivos por la política de captar y mantener a los mejores académicos y de equipar y renovar la infraestructura de las diferentes unidades. En la medida que este equilibrio se logra, resulta posible mantener un nivel adecuado y competitivo de remuneraciones a nuestros trabajadores, así como sustentar las significativas ayudas financieras que se otorgan a los estudiantes más necesitados, junto a un sinnúmero de otros beneficios y servicios estudiantiles que difícilmente se pueden encontrar en otra institución. A este respecto, también la Universidad tiene un lugar señalado entre las Universidades del CRUCH. En efecto, es la que recibe y otorga mayores montos en becas y créditos de todo el sistema. (AYUDAS ESTUDIANTILES CRUCH)

Las autoridades universitarias están firmemente comprometidas con la sustentabilidad económica de la Institución y, por ende, la estabilidad laboral de sus trabajadores. Por tanto, sería una irresponsabilidad acceder a los planteamientos que solicitan los estudiantes: rebajar los aranceles al monto del arancel de referencia, congelarlos en dicho valor y eliminar la cuota básica. Al respecto, y tal como se le expresó claramente a los representantes de las tres federaciones estudiantiles de Concepción, Chillán y Los Ángeles durante las reuniones que se tuvieron los días 21 y 27 de junio y 10 de julio, los aranceles de referencia, fijados unilateralmente por el Ministerio de Educación, no tienen relación alguna con los verdaderos costos de la docencia de las Universidades, y por tanto, no corresponde que sean utilizados como punto de comparación. Insistir en ello sería una muestra clara de falta de comprensión y voluntad para un entendimiento, además de resultar altamente perjudicial para la propia institución. Como resultado de estas mismas reuniones, se les entregó una propuesta consistente en un incremento de 1% real general de aranceles y cuota básica para 2013. La FEC se comprometió a socializar esta propuesta y a responder, en el espíritu de mantener un diálogo al respecto. La respuesta, recibida en carta de 3 de septiembre (CARTA FEC) reitera sin variación alguna los puntos indicados precedentemente, esto es la rebaja y congelamiento de aranceles y la eliminación de la cuota básica de matrícula, a los cuales se agregan, entre otras, la eliminación de los cobros de egreso de timbres y estampillas. Esta pretensión tiene un costo imposible de asumir por la institución: la rebaja al arancel de referencia es del orden de $ 6.800 millones; la eliminación de la cuota básica del orden de $ 3.000 millones; la eliminación de los cobros de egreso de timbres y estampillas del orden de $ 350 millones. Todo lo anterior hace un total que superaría los $ 10.150 millones de menores ingresos, equivalente aproximadamente al 10% del presupuesto universitario.

Como resultado de la gestión económica de los últimos años, desde 2010 los montos que la Universidad recauda por concepto de aranceles alcanzan, ajustadamente, a financiar las remuneraciones del personal. El resto de los recursos para operación, inversiones e infraestructura y equipamiento se obtienen de las actividades propias de la Institución para captar recursos y, en menor monto, del Estado. Difícilmente se podría acceder, por lo tanto, a lo que solicita la FEC, de resguardar además que "estas demandas no deben significar un deterioro de las condiciones financieras de los trabajadores universitarios", como dicen en la carta respuesta ya mencionada.

Es importante señalar también que la FEC no ha acogido hasta este momento la propuesta de la Rectoría de realizar una reunión ampliada con Centros de Alumnos, para intercambiar información que permitiera a los dirigentes recibir datos fidedignos y escuchar directamente los planteamientos de la Universidad, para alcanzar un acuerdo razonable sobre la base de lo ofrecido, en el sentido de producir un incremento real de sólo un 1% después de tres años de haber mantenido los mismos valores en términos reales. No obstante ello, reiteramos nuestra mejor disposición a continuar con una comunicación franca y abierta al respecto, como hemos mantenido hasta ahora de nuestra parte.

Cuando en el resto del país instituciones como el CRUCH, el Parlamento y la propia CONFECH, están ocupados de temas relevantes de nivel nacional, resulta sorprendente que sólo en nuestra Universidad se estén planteando requerimientos internos de esta naturaleza y magnitud. Esto no ocurre con las dirigencias estudiantiles de las otras instituciones, que han enfocado precisamente sus movimientos y requerimientos contra las políticas de financiamiento de la Educación Superior que están en discusión en instancias del gobierno y el Parlamento, demandando que el Estado financie directamente las instituciones, como mecanismo efectivo para prevenir el autofinanciamiento.

Entre los nuevos beneficios obtenidos el año pasado del Estado, los estudiantes de los tres primeros quintiles tienen asegurada una beca para el pago de sus aranceles. Este segmento representa en la Universidad de Concepción un total aproximado de 9.000 estudiantes, que sumados a los 8.500 estudiantes que tienen crédito solidario, hacen un total de 17.500. Esto es, 3 de cada 4 estudiantes de pregrado tiene un nivel significativo de financiamiento de sus aranceles. De estos, 16.694, es decir aproximadamente un 71% del total de estudiantes de pregrado, tienen el 100% de su arancel cubierto por becas y crédito solidario. Adicionalmente, más de 3.000 estudiantes tienen crédito con aval estatal, a 1.931 de los cuales se les financia por esta vía el 100% del arancel. Invitamos por lo tanto a cada estudiante a evaluar esta realidad y a valorar por sí mismos y en su justa dimensión, todos los servicios y beneficios que nuestra Institución pone a su disposición, y los instamos además a informarse adecuadamente, para que cada uno pueda formarse su propia opinión, sin sesgos de ninguna clase sobre estas importantes materias.

Finalmente, hacemos un llamado a todos los trabajadores universitarios a cuidar su Institución, previniendo que situaciones como las que se intentan instalar puedan producir un daño significativo, no solamente a la imagen de la Universidad, sino también a su condición económica. Esto tendría consecuencias en aspectos tan importantes como la estabilidad laboral, que todos los universitarios debemos cautelar, y lo que no es menos grave, podría acarrear limitaciones permanentes a la labor social y de apoyo que se entrega a los propios estudiantes en la forma de ayudas de todo orden, que permiten que gran cantidad de jóvenes de escasos recursos puedan alcanzar con esfuerzo y dedicación su objetivo de recibir una formación de excelencia que los prepara para desempeñarse con éxito en la vida.

RECTORÍA
Concepción, 26 de Septiembre de 2012