Académica Pilar García recibió Premio Atenea 2017

Pilar García, docente de estética y teoría de la literatura de la Universidad de Chile, fue la galardonada con el premio a la mejor obra literaria con su trabajo “Mito–Historia, la novela en el cambio de siglo en Chile”.

El premio consiste en un monto en dinero de 5 mil dólares y un diploma de honor. Con esto, la académica ingresa a una galería de ganadores que incluye, entre otros, a Manuel Rojas (1929), Marta Brunet (1943) y Pablo Neruda (1964).

Pilar García ha desarrollado su trabajo en el área de la teoría literaria, historiografía crítica y teoría del drama. La obra ganadora analiza el conjunto de narrativas del período de la transición chilena en los años ‘90, específicamente las funciones estéticas que exhiben cuando incorporan a la historia como contenido crítico, en un momento de cambio histórico y readecuación de espacios culturales, representante de la llamada nueva narrativa. El análisis se centra principalmente en la obra del escritor Antonio Gil.

El jurado del premio estuvo conformado por el Rector Sergio Lavanchy, el Director del Sello Editorial UdeC y de la Revista Atenea, Edson Faúndez, el Profesor Emérito de la Universidad, Dieter Oelker, y la académica del Departamento de Español de la UdeC, María Luisa Martínez. El Rector Lavanchy destacó “el gran trabajo del jurado, que decidió a la ganadora de entre 33 obras que llegaron, ellos realizan un trabajo muy acucioso que valoramos enormemente”.

El Premio Atenea es otorgado anualmente por la revista del mismo nombre; se entregó por primera vez en 1929 y hasta 1934 se otorgaba anualmente al libro más destacado del año en el ámbito literario o científico, pero a partir de 1935 se entregó de manera alternada a la mejor obra científica y literaria.

La autora agradeció el reconocimiento, señalando que “el Premio Atenea es muy importante, lo han ganado en el pasado autores reconocidos y estoy feliz, tanto de hablar de la temática de mi libro como de sumarme a esta lista de ganadores”.

Es la primera vez en la historia del premio que se le entrega a un ensayo. Ante esto, la autora señaló que hace falta una mejor vitrina para exponer este género, el que queda algo relegado ante la novela y la poesía.

Respecto de su obra, aseguró que su propuesta es “el diálogo entre historia y narración, historia e imaginarios, entre historia y pasado, con las deudas pendientes de esta historia en la reconstrucción de una memoria débil y fracturada. Se trata de una tarea que deben hacer las humanidades, desde un punto de vista científico”.