UdeC abre convocatoria para Premio Atenea a la Mejor Obra Científica

La Revista Atenea de la Universidad de Concepción abrió la convocatoria para su tradicional Premio Atenea, dirigido en esta oportunidad a la mejor obra científica publicada durante los años 2016 y 2017. El galardón tiene como propósito distinguir una obra científica producida por investigadores nacionales o extranjeros radicados en el país y que represente un aporte significativo en su área de investigación.

A diferencia de versiones anteriores, el Premio Atenea a la Mejor Obra Científica 2018 amplió su convocatoria, sumando a la postulación de libros, propuestas de artículos de investigación, como una manera de actualizar este concurso. Se trata de “estar en concordancia con el mundo científico, en el que el conocimiento circula mayoritariamente a través de artículos y muy escasamente a través de libros. Esta es la primera vez que la convocatoria está abierta para artículos, lo que nos permite que el Premio tenga un mayor alcance”, destacó la Directora de Revista Atenea, Cecilia Rubio.

Hasta el 31 de diciembre se recibirán las publicaciones postuladas por los autores o la editorial, en el caso de los libros, y los autores, si se trata de un artículo. Para concursar, los interesados deben enviar cinco ejemplares de su trabajo a la dirección postal Revista Atenea, Biblioteca Central, segundo piso, oficina 11, Barrio Universitario, Universidad de Concepción, Concepción.

En paralelo a las postulaciones, habrá un comité de búsqueda de libros, de carácter interno, cuya función es presentar un listado de publicaciones científicas susceptibles de ser postuladas al premio. Para este comité ya se invitó a siete investigadores e investigadoras pertenecientes a distintas disciplinas de estudio de la Universidad. La Dra. Rubio destacó que “esto quiere decir que no solo los/as autores/as podrán postular directamente sus trabajos, sino que la Universidad participará proponiendo postulaciones para enriquecer el concurso”.

La obra ganadora, que recibirá un premio de cinco mil dólares y un diploma honorífico, será definida por un jurado presidido por el Rector Carlos Saavedra e integrado por la Vicerrectora de Investigación y Desarrollo, Andrea Rodríguez; la Directora de Postgrado, Sandra Saldivia, y la Directora de Revista Atenea. A ellos se sumarán dos científicos destacados propuestos por el Rector (por definir) y el Secretario General, Marcelo Troncoso, quien actúa como secretario del jurado.

El veredicto del concurso se conocerá en abril de 2019, mientras que la premiación se realizará en mayo, en el marco de las celebraciones del centenario de la Universidad.

Tres pilares

El Premio fue fundado en 1929 y se otorgó por primera vez a la obra "El Delincuente", de Manuel Rojas. Ligado desde sus inicios a la Revista Atenea, el galardón premiaba cada año indistintamente a la mejor obra literaria y/o científica, pero comenzó a otorgarse alternadamente a cada categoría desde 1935.

Ese año, se entregó el premio a la mejor obra científica a Guillermo Corona, por su trabajo "Química normal y patológica de la sangre". La última versión del premio en ciencias se entregó en 2016 al académico Gabriel Gatica, por su libro "A Simple Introduction to the Mixed Finite Element Method. Theory and Applications".

El Premio se otorgó ininterrumpidamente hasta 1967. Tras un receso, fue retomado en 1994 y tuvo una reformulación en su reglamento a mediados de 2000, que es el que rige su entrega actualmente.

La Dra. Rubio destaca la importancia que tanto la Revista Atenea como el Premio tienen para la Universidad, “pues están ligados desde sus orígenes respectivos. La revista nace en abril de 1924 y el Premio en abril de 1929, bajo la misma rectoría y el mismo impulso fundador de don Enrique Molina”.

Citando un artículo publicado en la edición 52 de Atenea, de abril de 1929, la Directora señaló que el galardón es considerado como "la primera tentativa sólida en Chile para fomentar, de forma material, el cultivo de las letras y de las investigaciones científicas".

“De esta forma, se quería responder a la necesidad de incentivar las ‘tareas espirituales’, apoyando a quienes se consagran a ellas. Está claro, entonces, que la `obra’ educativa y espiritual que se construía en esos primeros años en Concepción tenía tres frentes articulados: la Universidad, la revista Atenea y el Premio Atenea. La conservación, desarrollo de excelencia y mejoramiento constante de estos tres pilares debería permitirnos enaltecer nuestro papel y nuestro prestigio como institución educativa nacional e internacional”, expresó.