Rector Lavanchy manifestó disconformidad por estado de gratuidad en la discusión presupuestaria

A la espera de la votación en el Senado y con preocupación por el acuerdo que la Comisión Mixta llevó a la Cámara de Diputados, y que fue aprobada durante la tarde de hoy, se encuentran los rectores de las universidades del G9. Así lo indicó el Rector Lavanchy, quien expresó su disconformidad con los acuerdos adoptados respecto a las universidad no estatales del Consejo de Rectores.

Dentro de los acuerdos, la propuesta entrega 3 mil 500 Becas Bicentenario a planteles privados, siempre que esas instituciones tengan al menos 4 años de acreditación y un 80% de sus alumnos con un puntaje ponderado superior a 450 puntos. En ese sentido, indicó el Rector Lavanchy, son recursos que van a estudiantes vulnerables y a instituciones de calidad que no lucran, por lo tanto “no deberíamos tener mayores objeciones”.

“Lo que nos preocupa es que esperábamos que se cumplieran los compromisos con el aporte fiscal indirecto, lo que definitivamente no ha quedado así”, señaló aludiendo, además, al crédito que el Estado solicitará al Banco Mundial para fortalecer las universidades estatales. “Yo vuelvo a insistir, estamos de acuerdo con que se fortalezca a las universidades estatales con proyectos de largo plazo, pero seguimos planteando, sin oponernos a eso, que hay un grupo de universidades que merecen que el Estado chileno se preocupe por ellas y por su desarrollo futuro. Eso no lo vemos en este presupuesto”, sostuvo el Rector.

"Cuando se quieren hacer las cosas con calidad, cuando se quiere tener buenos profesores, un buen plan de desarrollo, los recursos son necesarios, nadie puede negar eso. Esperábamos por lo menos que se restituyera el Aporte Fiscal Indirecto, que por lo demás había sido un compromiso del Ministerio de Hacienda. Nos preocupa que no se cumpla. En el Gobierno anterior se había hablado de un aumento de 5% anual del Aporte Fiscal Directo, que al cabo de 10 año se duplicaría, eso tampoco se ha cumplido. Entonces, finalmente, ¿cuál es el futuro, en qué tenemos que creer?", preguntó.

Recordando que la tramitación del presupuesto para gratuidad ha sido complejo, agregó que “cuando se trabaja en escenarios de incertidumbre, cuesta tomar decisiones respecto del futuro, planes de desarrollo e inversiones, porque no hay seguridad acerca de los presupuestos y financiamiento que tendremos para cumplir nuestra función y misión como universidad pública, aunque no sea estatal”.