Claudio Parés
Claudio Parés Bengoechea, Ingeniero Comercial
"La economía fue mi pasión y lo es hasta hoy"
Cuando niño, Claudio Parés vivía en Diagonal Pedro Aguirre Cerda y salía a pasear con sus papás por el campus universitario. Presenció algún desfile de primavera y hasta las protestas de los '80 y asegura que desde ese tiempo su sueño fue ser parte de ese mundo lleno de vida.
“Por fortuna me fue muy bien en la PAA y pude elegir la carrera de mis padres, ingeniería comercial, que me llamaba mucho la atención. Nunca olvidaré mi primer día de clases y cómo mi pecho se inflaba al caminar junto al campanil... y al empezar la carrera descubrí que no me había equivocado. La economía fue mi pasión y lo es hasta hoy”, recuerda desde Toulouse, Francia, donde cursa un doctorado.
Pero en esa época no todo era estudiar. Claudio jugó voleibol, handbol y basketbol en el equipo de la facultad de Ciencias Económicas y Administrativas; participó en algún centro de alumnos, perdió unas elecciones con otra lista; enseñó economía a niños gracias al proyecto Explora y participó en los inicios del grupo de Responsabilidad Social Universitaria.
¿Cómo se gestó el posgrado en Francia y como ha sido esa experiencia?
Terminé la carrera hace cuatro años y un mes después de defender con éxito mi tesis recibí una propuesta para postular a la beca Courcelle Seneuil que otorgaba la embajada de Francia en Chile a un economista que quisiera realizar un doctorado en tierras galas. Gané la beca y me vine a la prestigiosa Universidad de Toulouse, que no es muy conocida en Chile, pero está entre las diez mejores del mundo en el tema de organización industrial y es, junto a LSE (London School of Economisc and Political Science), el mejor departamento de economía europeo.
He tenido profesores de la talla de Jean Tirole, Patrick Rey o Jean Charles Rochet... ¡y mi director de tesis es Gilles Saint-Paul! En un año hice el Master en Economie Theorique et Econometrie y por estos días comienzo mi último año de doctorado en el que preparo una disertación acerca de los incentivos involucrados en sistemas políticos más o menos decentralizados.
¿Cómo han sido estos años en el plano personal?
No me canso de repetir que Toulouse es una ciudad deliciosa. Se parece a Concepción en el hecho de ser una ciudad universitaria y que, a pesar de estar muy bien ubicada geográficamente, cerca de España e Italia, las carreteras y rutas comerciales que llegan a la ciudad no son demasiadas. En otras palabras, nadie “pasa” por Toulouse, hay que desviarse para venir hasta aquí…y vale la pena el desvío, igual que en Concepción.
En lo familiar, vivo solo desde que llegué. Tenía una polola en Concepción, pero la distancia fue más fuerte. De todas maneras no me faltan los amigos de distintas nacionalidades y culturas y estas vacaciones pude recorrer Europa con mis padres, que vinieron a visitarme. Después fui a “pegar en la pera” de una amiga que cometió el error de invitarme.
¿Cuáles son sus expectativas profesionales cuando concluya el doctorado?
Espero terminarlo de buena forma y luego me gustaría pasar una temporada trabajando en alguna otra ciudad europea, puesto que por política de la facultad es imposible permanecer en Toulouse. En un par de años pretendo regresar a Chile, a Concepción, de preferencia. No tengo obligación de volver, pero hay mucho por hacer en mi ciudad y creo poder aportar con lo que he aprendido acá.




