El autocuidado

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Yanella Burgos,
Coordinadora de Empleabilidad
Casa de Exalumnos

 

 

En general el autocuidado se tiende a asociar a entornos profesionales con altos niveles de estrés como ocurre en el área de servicios de salud y sociales, sin embargo se trata de un tema transversal y mucho más amplio que esto.

Tomemos unos minutos para recordar y tomar conciencia de cómo es nuestra vida, nos movemos rápido, tenemos grandes responsabilidades familiares y laborales y lamentablemente vivimos en un entorno donde “no tener tiempo” es bien visto. En este estilo de vida tan apresurado, muchas de las acciones que conforman nuestra rutina terminan transformándose en un reflejo a ciertos estímulos a los que rara vez le ponemos atención por ejemplo si de lunes a viernes cruzamos una calle medianamente transitada, en la misma esquina y aproximadamente a la misma hora, lo más probable es que luego de un tiempo se transforme en un hábito, donde gradualmente perdemos nuestro estado de alerta. Hay muchos otros ejemplos donde nuestras acciones se transforman en hábitos y lo mismo ocurre con nuestras emociones y nuestra salud, por ejemplo al mantener largos períodos de ansiedad o de estrés, donde cada vez nos cuesta un poco más cambiar nuestro estado de ánimo o esos típicos dolores de cabeza, que después de un tiempo pasan a ser parte de nuestra vida.

Es necesario que estemos conscientes de que situaciones como las mencionadas nos ponen en riesgo de sufrir accidentes, enfermedades o alterar nuestra estabilidad emocional. Cuidar de nosotros mismos es una responsabilidad personal, somos los responsables de mantener nuestro equilibrio físico y mental, eso es el autocuidado. El asumir esta tarea nos permitirá ser más eficientes y enfrentar mejor los problemas que se presenten y para lograrlo te dejamos los siguientes consejos:

1) Cuida de tu salud. Respeta horarios para comer y dormir, haz ejercicio, sé socialmente activo, sal con tus amigos y busca actividades recreativas.

2) Sé consiente de tus emociones y de tus actos. Tomar breves pausas durante el día te permitirá mejorar tu estado de ánimo y concentrarte mejor.

3) Aprende a pedir ayuda. Dependiendo del ámbito en el que te encuentres siempre podemos contar con otros.

4) Aprende estrategias para liberar la tensión. Ejercicios de respiración o yoga entre otros.

Estos simples consejos te ayudarán a mantener el equilibrio y lograr un nivel de bienestar con el que puedas mantener y mejorar tu desempeño en la vida diaria.

 

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