Exalumnos en el Mundo

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Tamara Zurita Riquelme, educadora de Párvulos radicada en Estados Unidos, autora de Sintonía de Latidos

 

“Invito al mundo de los adultos a cuestionarnos nuestra actitud y ese poder que muchos adultos creen tener sobre los niños”
 

 

Tamara Zurita es Educadora de Párvulos y vive junto a su marido y sus tres hijos en Carolina del Norte, donde ha dado un giro a su carrera profesional, que en Chile desarrolló en diferentes instituciones.  Actualmente combina la crianza de sus hijos con la escritura y el desarrollo de charlas sobre apego y crianza respetuosa para familias latinas. Su primer libro “Sintonía de Latidos” ya está a la venta en español y está siendo traducido al Inglés, mientras ella trabaja en el segundo, “Sintonía de latidos en el aula”.

Su vocación por la Educación Parvularia surgió a muy temprana edad, cuando   desarrolló un voluntariado en un hogar de niños de Concepción, con sólo 12 años, luego de una visita que realizó junto a su colegio. “Sentí que ese era mi camino, el trabajo con niños, el acompañarlos en sus procesos, el ver cada progreso me hacía sentir feliz. Cada semana anhelaba el día que debía ir, esos niños marcaron mi camino y mi corazón para siempre”, recuerda.

A esto se suma su admiración por personas que han sido un ejemplo para ella.  “Mi prima Verónica Riquelme es una gran persona y me ha mostrado el camino que yo quisiera seguir, con su labor como educadora de párvulos, como psicóloga y en su acción y ayuda constante a los niños vulnerables del Hogar Bernardita Serrano, al igual que mis padres, Gloria Riquelme y Miguel Zurita, por su vocación de servicio", explica.

Tamara no dudó en elegir la universidad de Concepción, donde inició sus estudios en 1999. “UdeC para mi significaba y significa hasta el día de hoy excelencia, profesionalismo, alta calidad de los docentes”, asegura.

¿Cómo fueron tus años de estudiante? ¿Cómo describirías tu vida universitaria?
Yo soy una persona tranquila, por lo que mi vida universitaria también lo fue. Conocí grandes personas con las que tengo contacto hasta el día de hoy, amigas con las que he compartido trabajos, proyectos y etapas de nuestras vidas.

También conocí grandes profesores, que marcaron mi forma de ver la educación preescolar, como Carolyn Fernández, Lina Barra, Lila Moreno, María Olivia Herrera, Loreto Muñoz. Ellas fueron una inspiración para entender la importancia de la educación parvularia, no solo cognitivamente hablando, sino también poder aprehenderla desde el alma, sentirla, vivirla, amarla y sobre todo defenderla como una carrera profesional. Muchas personas desmerecen esta carrera, pero ellas te invitan a mostrarle al mundo entero la importancia de los primeros años.


¿Cómo fueron tus primeras experiencias profesionales?

Como todo en la vida, tuve experiencias mejores que otras, pero cada una de ellas dejó su huella en mí para ser lo que hoy soy. Jardin Infantil Principito, Cedin, Mundo cantaclaro, Jardín Santa Cecilia de Fundación Integra , Colegio Madres Dominicas, Colegio San Ignacio, Colegio Concepción, Colegio María inmaculada y mi ex colegio Inmaculada Concepción, entre otros. Además estuve en el hogar el Arullo del Sename y el hogar Bernardita Serrano, en trabajos de voluntariado. La mejor experiencia fue sin duda, tener el honor de recibir y acompañar el proceso de aprendizaje de cientos de niños con diferentes características culturales, económicas, religiosas, cognitivas y emocionales.

¿Qué te llevó a emigrar a Estados Unidos?
La oportunidad surgió por una oferta de trabajo a mi marido. Lo conversamos y a pesar de que fue una decisión difícil, por dejar a nuestras familias, y en ese momento mi trabajo. Creímos que era una excelente oportunidad para toda la familia, sobre todo para nuestra pequeña hija de 3 años.

¿Cómo has desarrollado tu carrera en Estados Unidos y cómo ha sido esa experiencia en lo personal y lo familiar?
La experiencia que en un comienzo fue muy dura, ya que se extraña minuto a minuto, poco a poco fue tornándose cada vez más agradable y satisfactoria. Si bien, siempre se extraña y mucho, comienzas a echar raíces, a conocer amigos de diferentes partes del mundo, que pasan a ser tu familia. Adquieres nuevas costumbres, tienes nuevas rutinas.

Nuestra familia continuó creciendo, y ya no somos tres, sino que cinco. Mis dos pequeños hijos nacieron acá y con ellos un sentimiento de amor también a esta patria que nos abrió sus puertas.

Laboralmente hablando, me he reinventado. Creo que volví a entender la importancia de la madre presente, de la madre en casa. Estando en Chile, ni siquiera lo pensaba, era como lógico que debía volver a trabajar. Acá, y por las circunstancias actuales, tengo el privilegio de quedarme en casa con mis tres pequeños, sin embargo, mi mente no para, sigo estudiando y perfeccionándome en lo relativo a crianza y educación respetuosa que es lo que me apasiona. 

Actualmente, ya trabajo en mi segundo libro, “Sintonía de latidos en el aula”,  y preparo charlas para familias latinas en los próximos meses en Carolina del Norte. En paralelo una compatriota, Scarlet Masquiarrán, traduce mi primer libro “Sintonía de Latidos” para comenzar mis charlas y mi acercamiento a familias de diferentes países de habla inglesa.

Por otro lado, continúa latente el ofrecimiento de dos jardines infantiles y un colegio que me han solicitado trabajar con ellos, durante los periodos que mis hijos mayores están en el colegio. Pero todo tiene su momento y su tiempo, ahora es tiempo de estar con mis hijos, en especial con mi bebito de 9 meses.

¿Qué te motivó a escribir el libro Sintonía de Latidos? ¿A qué público está dirigido y cómo se puede comprar en Chile?

Todo comenzó por una reflexión personal acerca de la razón por la cual tantas madres se acercaban a mí, ya sea para que las escuchara, las abrazara o para pedirme alguna orientación. Muchas madres me decían “¿Cómo lo haces?” y la verdad que hasta antes de escribir este libro, nunca lo había pensado, ya que en mí la maternidad ha sido un proceso continuo y natural.

El sentir que como profesional de la educación, como madre, como voluntaria de hogares de niños y como promotora de crianza respetuosa puedo compartirles experiencias y conocimientos valiosos para la crianza y educación de los niños en edad preescolar me llena el alma. Esto no tiene que ver con dinero, tiene que ver con la satisfacción de ver que mis orientaciones producen alivio, sonrisas y paz en los niños y adultos de las familias a las cuales acompaño.

“Sintonía de latidos” invita a reflexionar acerca de la importancia de nuestro comportamiento como adulto, y la influencia directa en el comportamiento de nuestros niños. Busca que todos los integrantes del hogar vayan a un mismo ritmo, independiente su edad y condición.

El libro está destinado a los padres y madres que desean llevar a cabo una crianza y educación basada en el apego seguro, en el respeto y en la resolución pacífica de conflictos. Está disponible mundialmente por el sitio Amazon, tanto digital como impreso.

Mi próximo libro “Sintonía de latidos en el aula” invita a que las educadoras potencien su lado instintivo, para que el apego y el vínculo con sus estudiantes sean un plus y un sello en estas profesionales. Espero poder lanzarlo el año 2018.

A principios de abril impartiste una charla sobre crianza respetuosa y apego en la UdeC ¿Cómo fue esa experiencia, habías mantenido contacto con tu Alma Máter después de egresar?
Fue una experiencia maravillosa, llena de emociones. Ver a las asistentes pasar por diferentes emociones, sentir que estaba llegando a sus corazones es algo impagable. Muchas de ellas, sin conocerme, abrieron sus historias. Nos abrazamos y pude sentir como la conexión y la conciencia de SER volvía a ellas, dejando de lado los cuadernos, los celulares, las distracciones para darse permiso para conectarse con ellas mismas.
Mi contacto con la Universidad siempre ha estado. Cada vez que voy a Chile paseamos junto a mi familia por esos hermosos lugares, además siempre me he mantenido comunicada.

¿Cómo has observado la crisis del SENAME en Chile?
Me ha tocado el alma, he llorado, me he enojado, he sentido frustración e impotencia. Pienso en esos pequeños, en esos ojitos, en esos corazones latiendo a mil por hora. Pienso también en aquellas personas que sí hacen bien las cosas, que si se dan al 100% en los centros de SENAME, porque sí las hay. Pienso en como ellas también deben estarse sintiendo. Pienso que ahora es momento de valorar y sobre todo de cuidar a aquellos profesionales que dan la vida por estos pequeños y desde allí poder reconstruir sobre bases sólidas de amor incondicional hasta estos pequeños. Ellos necesitan volver a creer en los adultos, necesitan el amor para sentirse amados y para amar, necesitan sentir que ese lugar donde vive es realmente su “hogar”.

Por todas estas razones, no quería, no podía quedarme ausente en esta crisis, y fue por eso que escribí una pequeña, pero profunda propuesta para los hogares de menores, que ya está en manos de la directora nacional de SENAME, de diferentes instituciones de ayuda al menor de nuestro país y de otras personalidades de nuestro país como los diputados René Saffirio y Ramón Farías, entre otros.

Ahora bien, debo agregar, que esta reflexión se debiera dar en muchos hogares de nuestro país y del mundo entero. Invito al mundo de los adultos a cuestionarnos nuestra actitud y ese “poder” que muchos adultos creen tener sobre los niños. La niñez es la base de nuestra vida y de nuestras sociedades. Si entendiéramos eso, nos daríamos cuenta que muchos de los problemas de los adultos, son temáticas que traemos desde nuestra niñez. Un claro ejemplo, muy sencillo, es cuando veo a adultos pedirles a los niños que respeten las normas, siendo que como adultos ni siquiera somos capaces de respetar normas tan sencillas como cruzar en los pasos peatonales o respetar los semáforos. O cuando les piden a los niños que pasen sus pataletas en cortos periodos de tiempo, menos de cinco minutos, cuando muchas veces ellos están horas, días o meses enojados. Pido consecuencia, pido amor, pido comprensión, pido enseñar con el ejemplo.

Los invito a leer mi propuesta, esperando que sea un aporte no sólo para los hogares de menores sino también para sus propios hogares.
¿Cómo visualizas tu futuro profesional?

Definitivamente ligada al acompañamiento de madres y sus familias, en el área de crianza y educación. Continuaré tratando de idear estrategias para aportar a que en nuestro país y en el mundo entero, se tome más conciencia acerca de la infancia. Continuar escribiendo, como una forma de plasmar mi experiencia con tantos niños y niñas en edad preescolar y sus familias. Espero continuar sensibilizando acerca de la importancia de volver a sentir, de la importancia de volver a lo instintivo, de mirarnos, de ayudarnos, de sentirnos y de amarnos como la base de un mundo mejor.

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