UdeC celebra 98 años de trayectoria de servicio público y contribuciones al desarrollo del país y la Región

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El homenaje a los fundadores, los esforzados inicios de la institución (sin infraestructura ni recursos propios), los hitos más importantes del último año y los desafíos de cara a las nuevas normativas para el sistema de educación superior fueron los temas centrales del discurso que el Rector Sergio Lavanchy pronunció en el acto central de la conmemoración del nonagésimo octavo aniversario de la Universidad de Concepción.

El teatro institucional fue el escenario de la ceremonia, a la que asistieron directivos universitarios, parlamentarios, representantes del gobierno regional y el cuerpo consular, alcaldes, académicos y funcionarios, además de familiares de los nuevos profesores titulares y los alumnos reconocidos con el Premio Universidad.

La autoridad universitaria recordó que la UdeC fue creada por iniciativa de la comunidad con la aspiración de contar con una institución destinada a “crear, trasmitir y conservar la cultura, entregar a la juventud una oportunidad de formación profesional, y contribuir al desarrollo y progreso de la región y del sur de Chile”, proyecto que se materializó a partir del 17 de marzo de 1919, con la apertura de cuatro carreras que en conjunto sumaban 123 alumnos. Cabe mencionar que al año siguiente, el 14 de mayo de 1920, el gobierno emitió el decreto que daba existencia legal a la Universidad, motivo por el cual dicha fecha (14 de mayo) es la que se considera como el aniversario oficial.

Otro hito institucional mencionado por el Rector fue la constitución del Comité Pro Universidad y Hospital Clínico, el 23 de marzo de 1917, en el Palacio Consistorial de la ciudad, efeméride que fue celebrada este año junto a un grupo de descendientes de los fundadores, marcando el comienzo de los festejos del centenario.

“En ella sucedieron dos hechos que de manera trascendente marcan la orientación y vida de nuestra Universidad. En primer lugar, se deja formalmente establecido en esa sesión, el sentido y propósito de este magno proyecto, y en segundo, se toma la decisión de nombrar Presidente del Comité Pro Universidad y Hospital Clínico para Concepción, a don Enrique Molina Garmendia, quien entonces era el Rector del Liceo de Hombres de Concepción”, dijo el Rector.

A la luz de esta historia y una trayectoria casi centenaria, el Rector expresó que el crecimiento de la casa de estudios “ha sido acelerado pero prudente, no exento de las dificultades propias de quien aspira a crecer, avanzar, insertarse en el mundo de la educación superior nacional e internacional y mejorar de manera permanente”.

“Con realismo podemos afirmar que es difícil encontrar una institución que habiendo nacido por iniciativa de la comunidad, representada por un grupo de visionarios y altruistas ciudadanos, haya logrado el prestigio y reconocimiento que posee, por los logros alcanzados en estos 98 años”, agregó.

En el recuento de los hechos más importantes del último período, el académico destacó la obtención de la acreditación plena, la primera otorgada a una universidad fuera de la capital -una muestra, dijo, de que es posible hacer educación de calidad desde regiones- y el reconocimiento que el Consejo de Monumentos Nacionales hizo al eje histórico del Campus, como Monumento Histórico Nacional.

También mencionó el reconocimiento como una de las instituciones que ha presentado el mayor número de solicitudes de patente, otorgada por el Instituto de Propiedad Intelectual, y la distinción de Fundación Chile Unido y Revista Ya por estar entre las mejores organizaciones para madres y padres que trabajan, así como el posicionamiento que la casa de estudios mantiene entre las primeras instituciones del país y América Latina.

La contingencia política no estuvo ausente en la intervención del Rector porque, a su juicio, hoy se viven momentos cruciales para la educación superior, luego que se aprobara la idea de legislar sobre una reforma al sistema.

El Rector expresó que al separar a las universidades estatales del resto del sistema, el proyecto desatiende a las instituciones que “no siendo propiedad del Estado, son desde su creación públicas en su esencia y en su quehacer, como lo es nuestra Universidad”.

Agregó que, si bien la iniciativa reconoce el carácter público de las universidades no estatales del Consejo de Rectores, “no se traduce, en la práctica, en políticas y orientaciones consecuentes con dicha clasificación”.

Asimismo, advirtió la preocupación sobre ciertos contenidos de la reforma que pueden originar restricciones a la institucionalidad de las universidades y que, en su opinión, requieren de una discusión más detallada; refiriéndose también a la ausencia de medidas para impulsar el desarrollo de universidades regionales e instituciones complejas.

Nuevos profesores titulares

En la ceremonia también se hizo entrega de un reconocimiento a los académicos que este año alcanzaron la categoría de Profesor Titular, la más alta concedida por la UdeC. Ellos son el Decano de Ciencias Químicas, Eduardo Pereira y el académico de la misma unidad, Jorge Yáñez; María Dolores Muñoz (Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía), Mateo Palma (Humanidades y Arte), Fidel Ovidio Castro (Ciencias Veterinarias), Fernando Muñoz (Ciencias Forestales), Jorge Dresdner (Ciencias Económicas y Administrativas) y Miguel Figueroa (Ingeniería).

El académico Fidel Castro se desempeña, actualmente, como Director del Doctorado en Ciencias Veterinarias, y académico del área de Biotecnología y Biología Molecular, además está dedicado al estudio de células madre y el uso de terapias regenerativas en animales. Castro llegó hace 13 años desde La Habana, Cuba, donde se desempeñaba como académico e investigador del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología. Por un contacto con un profesor de la UdeC llegó a trabajar a Chillán, donde reside hoy. “Estoy muy orgulloso, este es un premio a una trayectoria nueva que inicié en Chile. Más que nada, agradezco el reconocimiento de mis colegas, porque hago lo mismo de siempre en mi trabajo, pero el hecho de que otros crean que es meritorio me da mucha alegría”, afirmó. 


Por su parte, el Decano de la Facultad de Ciencias Químicas, Eduardo Pereira, recordó que tras finalizar su doctorado en esta misma Universidad, comenzó su carrera académica en 2001, desempeñándose como investigador, docente y en el área administrativa como vicedecano, y hoy como máxima autoridad de su Facultad. “He visto el proceso completo, desde ser estudiante a profesor. En estos 15 años, me he dedicado a todo lo que la Universidad nos insta a hacer como académicos. Digo insta y no nos obliga, porque esta institución tiene algo muy apreciado que es la libertad para desarrollar la carrera académica de acuerdo a lo que uno pueda dar, siempre con la meta en la excelencia”, aseguró.

El mismo arraigo con la Universidad manifestó el profesor Miguel Figueroa Toro, del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Facultad de Ingeniería. “Tengo una relación desde la infancia con la Universidad, también estudié acá mi pregrado y magíster”, señaló. Este reconocimiento coincide con sus 25 años de trabajo como académico, en los que se ha desarrollado en su área, la Electrónica. “Esto es como la guinda de la torta de un año en que hemos tenido éxitos importantes en nuestro equipo de investigación, por lo que estoy muy contento”.

Premio al esfuerzo académico

Como parte de su misión formadora, la UdeC tradicionalmente reconoce el esfuerzo académico que los mejores estudiantes de cada promoción han realizado a lo largo de su preparación. Este año fueron 60 los alumnos que obtuvieron este reconocimiento, entregado en la ceremonia central de aniversario.

El Premio Universidad de Concepción es la máxima distinción que esta casa de estudios le otorga a los estudiantes de cada carrera, cuyo promedio ponderado de notas es el más alto de la promoción y supere el 5.7, sin haber reprobado ninguna asignatura y que haya finalizado su carrera en el plazo establecido –o menor– a de la malla curricular.

Acompañados por sus familiares y amigos, los estudiantes recibieron por parte de las autoridades de sus facultades los diplomas que acreditan su premio y la posibilidad de cursar estudios de postgrado en la UdeC, libres de arancel. La noche anterior, en tanto, la Universidad ofreció una cena en su homenaje en el Club Concepción.

Con planes de aprovechar el beneficio que le entregó la UdeC, Daniela Mennickent llegó junto a su familia a recibir su Diploma. Ligada desde siempre a la Universidad de Concepción debido a sus lazos familiares –su padre y su tía son académicos de distintas facultades y sus abuelos también formaron parte de la comunidad universitaria–, Daniela egresó de Bioquímica como la mejor de su promoción y afirmó que “estudiar aquí fue una muy buena experiencia, la carrera fue todo un desafío de afrontar, no fue fácil”. Señaló además que si bien nunca pensó ser la mejor de su promoción, su desafío más grande fue competir con ella misma.

Un caso similar es el de Fredy Muñoz, egresado de Ingeniería Civil Eléctrica, quien afirmó que “desde pequeño he estado ligado a la UdeC -mi papá es guardia de seguridad- y siempre estuvo la idea de estudiar en esta prestigiosa Universidad”. Si bien reconoce que fue una experiencia complicada –“mi carrera es difícil, hay hartas horas de estudio, y hay que entregarle harto esfuerzo y dedicación”-, el pilar fundamental fue su familia, quienes lo seguirán apoyando cuando prontamente inicie sus estudios de magister.

Así como la visión de estos dos estudiantes, que reconocieron la importancia de sus familias en su resultado académico, se vincula con la historia de Vania Larraín, egresada de Auditoría, quien señaló que el esfuerzo es fundamental para lograr estos objetivos. “Para los hábitos de estudios me ayudó mi papá, congeniamos mucho porque él estaba en último año de su carrera y yo en el primero, nos pasábamos noches en vela estudiando juntos”, recordó, junto con reconocer también la labor de su madre, siempre apoyándola y entregándole el ánimo en los momentos más complejos.

Para Cristian Jullian, egresado de Sociología y quien ya se encuentra estudiando un magister, la experiencia universitaria fue muy enriquecedora. “Fue muy bonito haber llegado así hasta este lugar, sobre todo porque tuve un hijo entre medio y otro al terminar la carrera, entonces muy contento por estos tres premios”, sostuvo.

María Belén y María Cristina Bascur son dos hermanas provenientes de Los Ángeles, una egresada de Periodismo y la otra de Pedagogía en Historia y Geografía, y si bien una es mayor, ambas ingresaron el mismo año a la UdeC y salieron como las mejores entre sus pares, señalando que los más contentos son sus padres: “Este es un premio al mérito y al esfuerzo, y ver que sus dos hijas lo ganaron para ellos ha sido un motivo enorme de orgullo”, manifestaron, agregando que para ambas la cercanía y el prestigio de la Universidad fue un punto de inflexión.

Periodismo este año fue la carrera en la que dos estudiantes pelearon cada décima de sus promedios, quedando ambas con el reconocimiento. Para Paulina Cofré, recibir el Premio fue inesperado. “Siempre pensé que Belén iba a ser la ganadora, pero fue una sorpresa muy bonita, nosotras somos amigas, estudiábamos juntas, nos aplicábamos en los trabajos, así que fue un éxito compartido”, afirmó. Actualmente se encuentra estudiando un magister en edición de libros -en Santiago-, sin embargo va a aprovechar este premio en la UdeC. “Para mí, el mundo de los libros es maravilloso, muy entretenido, en ese sentido la formación de Periodismo en la UdeC es muy potente en el área escrita y para mí fue muy provechosa”, aseguró.

 Nota publicada por Panorama UdeC

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