Tres propuestas contemporáneas bajo el concepto “sonido y sus espacios habituales”

johanna.jpg

Por Johanna Martin Mardones
Licenciada en Artes Plásticas, mención pintura
Magíster en Literatura Hispanoamericana
Diplomada en Gestión Cultural y Comunicación
Johannamartinm@gmail.com

  

 

En el marco de la escuela de verano de la Universidad de Concepción se presentaron  los artistas Rainer Krause (Alemán) y Claudia González (chilena) ambas propuestas enmarcadas en el ámbito del arte contemporáneo acompañadas por una serie de esculturas de estudiantes y docentes de la Facultad de Arte, ésta última bajo el nombre “Acústica Espacial”.

El artista alemán Rainer Krause presenta “n”, Proyecto de Creación Sonora + Radioruido. 2, un proyecto-experimento que persigue a través de la sensación auditiva, en el acto de escuchar, inducir a la reflexión a partir del sonido, pero no un sonido musical y melodioso, sino el de voces repitiendo una frase. La repetición, como herramienta sonora, es un elemento medular de la  instalación a la que accedemos en una sala subterránea que, además, circunscribe un espacio que debemos penetrar, como quién se introduce en una caverna moderna. El espacio dispuesto es planteado por el artista como una cámara que aísla e induce a escuchar distinta voces que pronuncian una misma frase. Se ha elegido para dicho experimento variadas voces de distintas edades, que pese a repetir la misma proposición, se reconoce sus diferencias. Ante la ausencia de la figura física, las voces agudizan los sentidos en una relación o vínculo con esos seres que escuchamos pero que no vemos. La ausencia corporal promueve el acto intuitivo de buscar a la persona tras la voz. Así nuestra cercanía con el sonido aislado en un espacio determinado, sólo presente a través de  voces, es posible si buscamos en la sonoridad de las palabras repetidas características reconocibles en nuestro cotidiano: rapidez, dicción, frescura, ritmo, fluidez, etc. El sonido vocal promueve la cercanía con el otro, el ser invisible. El artista limpia todos los elementos distractivos para que nuestro vínculo sólo sea con la sonoridad que producen las voces que de manera alterna van repitiendo una frase.

Por otra parte la artista nacional Claudia González presenta su exposición “Rumor de Agua”, instalación que mezcla dos elementos: el sonido y la geografía, cuyo resultado es un recorrido sonoro por la cartografía penquista.

La artista trabaja con instrumentos definidos, ocupando cada uno un rol específico. Lo geográfico se presenta como mapa de orientación situado sobre el muro, ocupando un importante espacio de la instalación y un instrumento interactivo, que al ponerlo sobre nuestros oídos, permite escuchar sonidos. En otros casos encontramos varios objetos cuyo carácter constructivo también orienta geográficamente una escena que termina de armarse al escuchar el sonido. En ambos casos los elementos dispuestos apelan a la condición geográfica de un territorio, su armado y su diseño.

Los sonidos naturales van siendo identificados por el que escucha en una acción sensible de reconocimiento de sensaciones y espacialidades que son relacionadas con espacios urbanos y que son lo que construye la cartografía urbana, que como ya se dijo,  se presenta como el dibujo de un mapa geográfico de la zona.

En ambas propuestas los artistas plantean la construcción de imagen a partir del sonido, incorporando en la plástica un lenguaje nuevo, contemporáneo y poco habitual en la plástica penquista.  

La tercera propuesta que lleva por nombre “Acústica Espacial” la componen esculturas hechas por estudiantes y un docente de la Facultad de Arte de la misma Universidad, en ellas se ha querido trabajar el comportamiento físico de los materiales con los que se realiza la escultura en un diálogo entre acústica y sonido. En esta propuesta nos encontramos con esculturas de gran formato y de distinta materialidad dispuestas en el pasillo, entre la exposición de Krause y González, situación interesante de constatar si pensamos en la relación de “entre” que se produce en el recorrido. Las esculturas, de manera individual, se instalan como objeto de gran potencial descriptivo, cada una en su calidad matética dialoga un discurso propio. La reunión de ellas genera una potencialidad que, en el contexto acústica-sonido, hace pensar en cómo estos grandes formatos se incorporar y manifiestan  en el concepto macro que arma esta reunión conceptual.
En esta propuesta, a diferencia de las dos anteriores, la relación se da en una correspondencia distinta, aquí es la escultura-imagen la que dialoga con la sonoridad a partir de los elementos constitutivos. En las anteriores la sonoridad construye imagen, y es el espectador el encargado de esa conexión-construcción.

En las tres exposiciones el receptor es fundamental para que la propuesta pueda completarse, siempre desde y hacia la sonoridad, que es  el material a reflexionar propuesto por la escuela de verano de la universidad de Concepción 2016.
 

Anterior                                                                        Siguiente
 

contacto

linked in

fondo de credito solidario

Sitio desarrollado y hospedado en Dirección de Tecnologías de Información - DTI - 2009 / Universidad de Concepción - Concepción - Chile