¿Por qué coaching?

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Por Karen Kraakman
Magister Ciencias Ambientales, Universidad de Wageningen, Holanda.
Magister Biología Cultural , Universidad Mayor, Matríztica, Chile.
Coach Ontológico Newfield Network.

 

 

Cuando, hace ya años empecé a moverme en el mundo del coaching, nos preguntamos entre los que trabajamos en un programa de formación de coaches; ¿qué nos motiva estar aquí, hacer coaching y trabajar de supervisor? Me recuerdo que, donde los demás hablaron de los beneficios del coaching o cómo podían mediante el coaching servir a los demás, confesé bastante incomoda que estaba en ese espacio y trabajo porque me hacia bien a mi.

Me hacia sentir incomoda porque ¿cómo podía ser tan egoísta, narcisista, tan enfocada solamente en mi? ¿No será que tenía que buscar una pega “real”?  Hoy día, a estas alturas de mi vida laboral, después de años haciendo coaching, no me preocupa demasiado esta respuesta de entonces y es más, muchas veces busco en mis coaching que las personas logren generar sus ingresos con un trabajo o actividad que les hace bien a ellos.  He visto que en general las personas sirven de mejor forma (en cualquier ámbito y también en lo laboral) si es que logran hacer algo que les haga bien a ellos y que les sirva incluso más allá de lo que reciben por ello, en cuanto  a cosas materiales.
 
Ahora, desde esta reflexión me empecé a preguntar ¿por qué el coaching es sentido como una necesidad hoy día en nuestra sociedad? Desde mi quehacer diario; el programa de Liderazgo y Coaching que dirijo, los programas de desarrollo organizacional en varias empresas en Chile, en los coaching individuales y en mis talleres de distinto índole, quizás es obvio que me he hecho varias veces esa pregunta.  ¿Qué buscamos cuando entramos en un proceso de coaching? o ¿qué es lo que busca mi cliente?

Muchos de los logros que obtenemos con el coaching están relacionados con quienes estamos siendo como ser humano y con lo que, como humano, quisiéramos hacer o lograr. Y dado de que todos somos humanos podemos ver estos logros tanto a nivel individual como a nivel de sociedad; más social o cultural. Hoy en día pienso que la necesidad de coaching en nuestra sociedad se relaciona con lo que estaba buscando en mi trabajo todos estos años atrás.

Estamos buscando conectarnos, tanto con nosotros mismos como con otros. Y desde esta conexión, desde el sentirnos legitimados y vistos, conectado con quienes somos, con el otro, la otra y lo otro, podemos funcionar de manera mejor, comunicarnos, sentirnos escuchados, entrar en el bienestar, aumentar nuestro desempeño y todas estas otras cosas que solemos buscar cuando entramos en procesos de coaching.

A un lado es lógico… para que alguien “funcione” necesita estar “conectada”. Hasta las cosas funcionan mejor conectadas…..(a internet, electricidad, agua, etc.) Entonces en la medida que me siento conectada conmigo mismo, con otros y/o con un fuente superior (Dios, el Universo, como quieres llamarla), sé mejor que hacer y que no hacer para mejorar mi bienestar, mi productividad y/o el desempeño de mis equipos.

Es algo como crece un jardín o como crecen las plantas y otros seres vivos… en toda la separación que hemos hecho a todo nivel hemos olvidado que todo esta conectado con todo, que las plantas crecen también cuando no intervenimos, que cuando saco un árbol no solamente saco el árbol pero también mueren todas las plantas que florecían bajo su sombra…. Y así como en el jardín, los humanos también estamos conectados.... pero hemos hecho de todo para desconectarnos, controlar lo que nos pasa, lo que podemos y no podemos hacer y generar incluso la posibilidad de conectarnos con todos al mismo tiempo vía algún aparato electrónico.

Y quizás por eso es que, justo cuando tenemos más posibilidades de conexión tecnológica entre nosotros, parece que estemos menos conectados. Tengo la impresión que todos sabemos de lo que hablo y que a la vez sigue siendo difícil de explicar. Los imágenes de las juntas y reuniones en que todos estamos con un celular o un computador habla más que cualquier otra explicación. Porque estar juntos, aunque sea en silencio, es distinto con y sin aparato ¿cierto?

Parece que nos hemos “cosificado” y que nuestra sociedad cada día se “cosifica” más. ¿Qué quiero decir con eso? Cada día hay más cosas que nos solucionan el vivir….y cada vez tenemos más cosas que implican una forma de actuar para manipular estas cosas, para que funcione…. Y ahí, justo ahí, en ese actuar o forma de actuar estamos cosificando…. Porque las  acciones impliquen una cierta emocionalidad y probablemente todos entendemos que la emocionalidad detrás de la comunicación por SKYPE es distinta a la que esta detrás de un compartir en el living de mi casa…. Cuando digo que nos hemos cosificado quiero decir que estamos viviendo como si fuéramos cosas, sin emociones, perdiendo eso lo que nos hace humano.

Y lo que nos hace humana no son las cosas….. son nuestras emociones, nuestra emocionalidad desde donde creamos el lenguaje, Creo que nos urge participar en procesos donde el coaching esta involucrado porque en el empezamos, lentamente conectarnos con nosotros mismos y con otros y lo otro como seres enteros, inseparables, como seres vivos, este con emociones, dolores y alma. Nada que ver con la idea de que la conexión es sonidos y vistas transferidos por un aparato de una persona a otra….

Siento que cuando digo que el coaching me hace bien es porque en el aprendemos más de lo que es eso que estamos buscando como sociedad, nos conectamos y nos volvemos enteros, conectados y grandes….  Es en este sentido que exclamé a una de mis amigas: ¡qué ganas de poder dejar de hacer coaching!

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