Una industria en alza: El Arte de Vender Emprendimiento

Kenneth_Gent.jpg

Por: Kenneth Gent F. // Consultor en emprendimiento // Gerente general de Mo.0

La pasión por compartir con otros la importancia del espíritu emprendedor como elemento central para el empoderamiento personal y como vía concreta para el cumplimiento de las metas, anhelos y sueños de felicidad que todos tenemos; me transformó -sin haberlo planeado- en un gran emprendedor y un actor relevante en esta industria. La clave ha estado en atreverse a hacer algo que no existía, crear mercado y no permitir límites a la creatividad para conseguir lo que se quiere hacer.

De todo lo que he hecho en mi vida, nada se acerca en dificultad a haber tenido que aprender a vender algo tan intangible como el emprendimiento. Calcular y diseñar edificios [1] u optimizar procesos empresariales [2] son cosas de niños frente a esto en cuanto al nivel de complejidad y abstracción… Lo hago porque estoy convencido de que si todos podemos aprender a hablar, escribir y sumar, también podemos aprender a emprender e innovar, cortando de plano la idea autocomplaciente de que los emprendedores nacen, ¡se hacen!

Un tío abuelo [3] que era profesor, creador del Silabario Hispanoamericano [4], libro que ya tiene 84 ediciones en más de 20 países y con el que cientos de miles de personas de habla española han aprendido a leer y escribir, logró tamaño éxito gracias a que estructuró un método que podía replicarse y medir su efectividad, certificando la calidad y los resultados [5]. Anecdótico, por decir lo menos, es que 55 años después yo haga casi exactamente lo mismo que mi tío abuelo, pero en el ámbito de generar entornos y desarrollar las competencias de emprendimiento en las personas. Definitivamente coincido con la frase: "Yo creo que el mejor medio de hacer bien a los pobres no es darles limosna, sino hacer que puedan vivir sin recibirla" (Benjamin Franklin).

Pensando en los desafíos país que tenemos, apuesto por una alta cuota de creatividad para adoptar modelos de incentivos colaborativos entre los diferentes actores del ecosistema del emprendimiento. Y no hace falta inventar el hilo negro... Por ejemplo, entre las incubadoras de negocios podría adoptarse una estrategia de creación de valor y sustentabilidad como la que posee la FIFA, que cuida y premia con recelo cada eslabón de la cadena ligada al desarrollo de los nuevos talentos, entregando una parte de cada transacción multimillonaria de los grandes clubes profesionales a los clubes de barrio donde se formó el jugador que ahora es una súper estrella y por quien se pagan cientos de millones. Mal que mal, ese jugador fue -años antes- un niño que aprendió a jugar fútbol en alguna parte, ¿o no? Merecida recompensa para el que lo ha formado.

Tenemos que aprender de la FIFA al momento de establecer correctamente los incentivos y eslabones necesarios en el frágil ecosistema del emprendimiento. El negocio del fútbol funciona con mucho éxito porque se ha integrado eficientemente hacia atrás y hacia adelante porque la FIFA ha impulsado que así suceda.

[1] Mi título profesional es ingeniero civil, mención estructuras. [2] Hice como postgrado un magíster en ingeniería industrial. [3] Adrián Dufflocq Galdames. [4] Inscripción N°10.533. 1945. Silabario Hispanoamericano. Derechos de edición exclusivos para Editorial Zig-Zag S.A. Santiago de Chile. ISBN: 956-12-1672-8. [5] En la página 80 del Silabario Hispanoamericano se presentan los certificados oficiales en España y Chile, validando los resultados del método.

 

Anterior                                                                     Siguiente                                                                     

contacto

linked in

fondo de credito solidario

Sitio desarrollado y hospedado en Dirección de Tecnologías de Información - DTI - 2009 / Universidad de Concepción - Concepción - Chile