La Visión del Experto

enrique.jpg

Potencia tu Perfil Laboral

 

 

 

Por Enrique Araneda Piña
Exalumno de Psicología
Talent Adquisition Team
Hershey México S.A. de C.V.
 
 

 La compañía de hoy más que nunca busca estar alineada con las nuevas tendencias. La disrupción agresiva de competencia en todas las áreas del mercado y el rápido desarrollo de la industria obligan a estas entidades a renovarse constantemente, con tal de no perder su posición en la amplia gama de alternativas que tiene el consumidor moderno para invertir su dinero, tiempo y devoción. Es por esta razón que hoy las empresas buscan un tipo de capital humano capaz de inyectar innovación e ideas frescas a sus áreas y procesos. Ya no basta trabajar duro, hay que trabajar inteligente. Y de ahí la pregunta: ¿Como sería ese perfil que tanto anhelan las grandes empresas?; ¿Qué particularidades tiene?; y por otro lado ¿Qué elementos de mi perfil pueden jugarme en contra? A continuación haré el intento de puntear algunos de los elementos que pueden dar plusvalía a tu perfil laboral.

Experiencias significativas

Cada vez más pierden valor los títulos y diplomas que puedas acumular y en su lugar cobran más valor las experiencias significativas que vivas y enriquezcan tu perfil. Hoy el joven que sale de una universidad prestigiosa con su titulo y notas impecables, no tiene mayor valor que el muchacho con notas promedio, pero que fue presidente de su centro de alumnos, trabajó de practicante en una empresa prestigiosa, organizó un congreso y realizó un intercambio en Australia. Se trata de ponerle sal y pimienta a tu perfil con experiencias atractivas que marquen la diferencia. Por experiencias significativas se entienden: “estancias en el extranjero”, “participación activa en organizaciones sin fines de lucro”, “experiencias laborales en compañías prestigiosas (local, regional, nacional, transnacional, siendo de peor a mejor respectivamente)”, “emprendimientos”, “organización de eventos masivos” o “coordinación de proyectos temporales”. La gama de opciones en este sentido es inmensa y hoy como nunca hay un mundo de oportunidades gritando por ser aprovechadas, por gente proactiva y osada. El resultado de vivir estas experiencias nos lleva al siguiente punto.

Competencias

Los departamentos de recursos humanos ya no te seleccionan sólo por tus títulos y años de experiencia, no evalúan tu desempeño sólo en base a tus resultados y no sólo te reconocen por tu arduo trabajo. Hoy tu nivel de “competencias” determinará mucho de estos resultados. Escuchamos mucho hablar de competencias de “trabajo en equipo”, “trabajo bajo presión”, “comunicación efectiva”, “visión de negoción”, “innovación”, “planificación y organización”, “adaptación al cambio”, “orientación al cliente”, “liderazgo”, etc. Y como las competencias se reflejan en conductas concretas, nuestro reto es buscar, vivir e identificar experiencias que demuestren que poseemos y que desarrollamos dichas competencias. ¿Dices ser “innovador”? Cuéntame él último proyecto de innovación en el que trabajaste. ¿Tienes “liderazgo? Cuando tuviste gente bajo tu cargo, por cuanto tiempo y cuéntame de una ocasión en que tuviste dificultades con un empleado desmotivado; qué hiciste, qué paso finalmente. ¿Organización y Planificación? Cuéntame de alguna ocasión en que tuviste prioridades en conflicto y tiempos que cumplir; qué estrategias utilizaste. Mientras más retadoras sean tus experiencias y efectivas las soluciones que implementaste (todo a ojos del reclutador), mejor valoradas serán tus competencias.

Hay dos ejercicios que pueden ser muy útiles: 1) identificar el propio nivel de competencias; para lo cual se puede llevar a cabo una evaluación 360° y 2) identificar las competencias que son valoradas para una compañía o cargo al que se quiere postular. Esta información combinada te permitirá estar mejor preparado para cuando te presentes a un proceso de selección.

Inglés 100%

Hoy ya no es opción. Si quieres proyectarte en posiciones en cargos altos o dentro de compañías prestigiosas y transnacionales, el inglés es un “must”. Y hablar inglés significa ser capaz de entablar conversaciones de negocios, o sea tener entre un 80% y 100%. Esto no solo te proporciona la habilidad per se, sino que posiciona tu perfil como el de un profesional con mentalidad global y proactividad. Métodos de aprendizaje existen muchos: cursos presenciales o en línea, clubs de conversación, experiencias en países de habla inglesa y por qué no, de forma autodidacta (sacar provecho a películas, música, noticias, todo en inglés). Y desmiento el mayor de los mitos: “ser muy viejo para aprender un idioma nuevo”. Esta comprobado que la edad no afecta la efectividad del aprendizaje. Disciplina y esfuerzo sí son factores relevantes. Quizás no lo ves ahora, pero cuando tengas la habilidad de hablar el idioma, verás la infinidad de puertas que te abrirá, a nivel profesional y personal.

Presentación del Perfil

¿Que importa tener un MBA, buena experiencia laboral, reconocimientos, si nadie llega a saber todo esto? Es importante que la compañía nos vea como nos sentimos y no lo hará si no manejamos nuestras cartas de presentación. De forma genérica estas son el “Curriculum Vitae” y la primera “Entrevista”. Estudios confirman que un reclutador gasta en promedio 15 segundos para ver un CV, sino menos. Básicamente el reclutador al revisar un CV busca criterios preseleccionados que le parecen atractivos y en caso de encontrarlos en el CV, pasa a los candidatos para la siguiente fase. En resumen, que el CV se vea atractivo, puede ser tan importante como su contenido. Algunas recomendaciones serian:

1) Preocúpate de la estética. Incluye colores, logos de compañías o instituciones, barras separadoras, foto personal (si incluyes tu foto, asegúrate de que sea una profesional y que te beneficie, trata de aparecer sonriente; sino, no pongas ninguna). Si eres honesto y te das cuenta que no tienes talentos gráficos, consigue apoyo de alguien que te diseñe el formato del CV.

2) No te extiendas. Pon lo justo y necesario. ¿Mides 1,70 y pesas 90 kilos? ¿Tu objetivo personal es ser un gran profesional? ¿Tus competencias personales son liderazgo, trabajo en equipo, etc.? No me interesa o será algo que evaluaré por cuenta propia. Ahorra espacio. Si vas a describir las funciones que realizaste en cada cargo que haz tenido, que sea breve. Tu CV no debiera ser más de una o dos planas.

3) Adapta tu CV. No cometas el error por desesperación de de enviar tu CV genérico a todas las vacantes a las que puedas aplicar. Lo que puede ser atractivo para una vacante, puede no serlo para otra y definitivamente en este caso “más no es mejor”. No pongas todas tus experiencias (eres cinta negra en karate, hiciste un curso de gastronomía, fuiste voluntario en la Fundación X, trabajaste en un proyecto de investigación, trabajaste de mesero, etc.), más bien selecciona y resalta las experiencias que estén alineadas con la vacante a la que aspiras. Mientras más alineado esté el contenido de tu CV con la vacante, mayor chance tendrás de ser considerado.

4) Peso y formato. Que tu CV no pese mucho (jamás más de 1mb) y trata de tenerlo en formato PDF (se percibe más profesional). Dentro del CV asegúrate que tu correo este hiperlinkeado (osea que con un solo click sobre tu dirección de correo, se abra el “correo nuevo”) y que tu número de contacto sea el que tendrás siempre cerca y disponible. Por no contestar una llamada o escribir mal tu correo, puedes perder una muy buena oportunidad.

Si ya pasaste el primer filtro y te entrevistan (ya sea por teléfono o presencialmente) asegúrate de demostrar tranquilidad, interés, profesionalismo, cortesía y alegría. Una actitud seria, muy introvertida, muy ansiosa o plana emocionalmente genera inmediatamente cierto rechazo y puede jugarte en contra. Sobre el contenido de la entrevista, trata de no extenderte en detalles ni en experiencias irrelevantes (recuerda que el reclutador tiene un tiempo para abarcar todo lo que quiere preguntarte). También intenta no preguntar sobre salario (si fueras seleccionado, ya habrá momento para conversar de eso). Lleva preparadas la lista de tus fortalezas, debilidades y experiencias que resalten competencia específicas tuyas. En caso de que te apliquen pruebas psicométricas, simplemente responde honestamente y no trates de falsear la prueba. Esos exámenes están diseñados para identificar disonancias en la respuesta y lo último que deseas es que encuentren discordancias en tu perfil psicológico. Finalmente, agradece y demuestra interés por comprender en mayor profundidad las funciones que ejecutaras cuando “ya trabajes ahí”. A fin de cuentas, el objetivo es vender tu perfil como si fuera un producto. 

Para finalizar, me gustaría resaltar una competencia que puede dar mucho valor agregado a tu perfil si lo manejas bien. Esta es tener “visión de futuro”. Si de muy temprano tienes claro a donde quieres llegar, puedes forjar tu camino profesional con mayor certeza y consistencia, identificando las experiencias que complementarán exitosamente tu perfil y así invertir tu tiempo, recursos y esfuerzo en la dirección correcta.

 
 

Anterior                                                                                                  Siguiente 

contacto

linked in

fondo de credito solidario

Sitio desarrollado y hospedado en Dirección de Tecnologías de Información - DTI - 2009 / Universidad de Concepción - Concepción - Chile